por Sunni Hosemann
 |
| Esta prótesis de reemplazo óseo ofreció una alternativa a la amputación del miembro arriba de la rodilla para el tratamiento de un osteosarcoma. El dispositivo tiene un mecanismo de resorte cerrado que le permite “crecer” a la par del paciente. |
Los ojos de color azul claro de Jordan brillan y esboza una gran sonrisa cuando aparece un mensaje de texto en su teléfono celular. Con una sonrisa traviesa, responde con su propio mensaje de texto con la agilidad que sólo una niña de 13 años puede tener. Es el retrato de cualquier adolescente estadounidense típico: una sonrisa dulce y algo tímida, pecas, una cola de caballo, vaqueros azules, zapatillas y una camiseta. Pero lo que uno no sabría con sólo mirarla es que, gracias a los avances en la tecnología de salvamento de extremidades, Jordan tiene la suerte de tener su propia pierna.
A la edad de 11 años, Jordan comenzó a experimentar dolor en su rodilla mientras jugaba softball. ¿Tal vez un esguince o una lesión? Esto comenzó a molestarla más. ¿Dolores de crecimiento, tal vez? Cada vez era más notable. Una radiografía reveló malas noticias: Jordan tenía un tumor, un osteosarcoma, en su rodilla.
En otro tiempo y en otro lugar, Jordan hubiese necesitado una amputación de su pierna por arriba de la rodilla. Incluso hoy en día, podría haberse salvado de la amputación pero podría haber enfrentado una docena o más de cirugías adicionales al momento de llegar a su adultez. En cambio, los médicos utilizaron una nueva prótesis implantada que “crece” a la par de Jordan – sin cirugía de seguimiento – para reemplazar el hueso enfermo.
Alternativas a la amputación
Desde hace algún tiempo, los oncólogos especialistas en cirugías ortopédicas han podido realizar cirugías de salvamento de extremidades utilizando una variedad de técnicas ingeniosas y prótesis avanzadas que permiten una función óptima después de la extirpación del hueso enfermo. Dependiendo del tamaño y la ubicación del defecto resultante, el hueso puede ser reemplazando mediante una endoprótesis (una prótesis interna generalmente de metal), un autoinjerto (hueso trasplantado de otra área), o menos común, un aloinjerto (hueso de un cadáver). «La tecnología detrás de las prótesis para huesos y articulaciones está constantemente mejorando», dijo el Dr. Christopher Cannon, un cirujano ortopédico y profesor adjunto del Departamento de Oncología Ortopédica en el M. D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas. «Esto se traduce en una mejor funcion para los pacientes». Jordan es la receptora de uno de los últimos avances en dicha tecnología.
Desafío especial: pacientes que aún se encuentran en etapa de crecimiento
Muchos tumores óseos crecen en los huesos largos del brazo o de la pierna – el húmero o el fémur – y los avances en endoprótesis les han permitido a los pacientes mantener sus propias extremidades. En una persona adulta, es cuestión de reemplazar el hueso perdido con una prótesis adaptada al tamaño y la función. Sin embargo, los tumores óseos más comunes – osteosarcoma y sarcoma de Ewing – ocurren con frecuencia en niños o adolescentes que no han llegado a su crecimiento completo, y habitualmente esos tumores se desarrollan en un lugar – los extremos de los huesos largos – que hacen imposible el salvamento de la lámina epifisaria.
(more…)