Archive for abril, 2007

El cuidado para niños y adolescentes con cáncer: preguntas y respuestas

La tasa de supervivencia relativa al cáncer infantil ha aumentado bruscamente en los últimos 25 años. Actualmente, en los Estados Unidos, más del 75 por ciento de los niños con cáncer están todavía vivos 5 años después de ser diagnosticados, en comparación con un 60 por ciento a mediados de los años 70 (1). Este progreso espectacular se debe principalmente a los avances de mejores terapias en los centros oncológicos infantiles, donde la mayor parte de los niños con cáncer reciben su tratamiento.

  1. ¿Qué es un centro oncológico infantil?
  2. Un centro oncológico infantil es un hospital, o una unidad hospitalaria, que se especializa en el diagnóstico y el tratamiento de niños y adolescentes con cáncer. La mayoría de los centros oncológicos infantiles, o pediátricos, tratan pacientes hasta la edad de 20 años.

  3. ¿Hay normas para los centros oncológicos infantiles?
    • El Grupo de Oncología Infantil (Children’s Oncology Group, COG), patrocinado por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), estuvo compuesto anteriormente por dos grupos, a saber, el Grupo de Cáncer Infantil (Children’s Cancer Group, CCG) y el Grupo de Oncología Pediátrica (Pediatric Oncology Group, POG). El COG es una red de centros oncológicos infantiles que observan normas estrictas de control de calidad.
    • En 1986 y 1997, la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) publicó Directrices para los centros de oncología pediátrica y el papel que desempeñan en el diagnóstico y tratamiento. Al presente, el documento está siendo revisado.
    • La Sociedad Estadounidense de Oncología y Hematología Pediátrica (ASPH/O) estableció requisitos generales para los programas que tratan a niños con cáncer o con enfermedades de la sangre.
  4. Los siguientes grupos han establecido normas para los centros o programas oncológicos infantiles:

    Estos grupos están de acuerdo en que un centro oncológico infantil debe tener un equipo de oncólogos pediátricos capacitados (médicos que se especializan en el cáncer infantil) y otros especialistas. Los otros miembros que forman parte generalmente de dicho equipo profesional de salud son los cirujanos pediátricos, cirujanos especialistas (por ejemplo neurocirujanos y cirujanos urológicos), oncólogos radiólogos, patólogos, enfermeras, especialistas pediátricos de consulta, psiquiatras, asistentes sociales de oncología, nutricionistas y profesionales de cuidado en el hogar, todos ellos con pericia para tratar a niños y adolescentes con cáncer. Juntos, estos profesionales pueden ofrecer atención completa.

  5. ¿Por qué elegiría una familia un centro de cáncer infantil especializado cuando se diagnostica a un niño o adolescente con cáncer?
  6. Ya que el cáncer infantil es relativamente raro, es importante buscar tratamiento en centros que se especializan en el tratamiento de niños con cáncer. Los programas de cáncer especializados que se realizan en los centros oncológicos multidisciplinarios e integrales siguen los protocolos que se han establecido (directrices de tratamiento paso a paso). Estos protocolos se realizan utilizando un método de trabajo en equipo. Todo el equipo de profesionales de salud participa en el planeamiento del tratamiento apropiado y en el programa de apoyo para el niño y su familia. Además, estos centros toman parte en estudios de investigación planeados y vigilados para ayudar a encontrar más tratamientos efectivos y abordar asuntos relacionados con la supervivencia a largo plazo de quienes padecen cáncer infantil.

  7. Cuando los niños acuden a un centro oncológico especializado, ¿quiere decir que su tratamiento forma siempre parte de un estudio de investigación?
  8. No necesariamente. La participación en estudios de investigación es siempre voluntaria. Los padres y los pacientes pueden escoger recibir tratamiento como parte de un estudio clínico (estudio de investigación), pero sólo participan si los pacientes y los padres así lo desean. Sin embargo, un gran número de niños que van a los centros oncológicos pediátricos participan en estudios clínicos. En algún momento durante su enfermedad, alrededor del 70 por ciento de los niños con cáncer son tratados en un estudio clínico patrocinado por el NCI.

  9. ¿Qué es un estudio clínico o estudio de investigación?
    • Los estudios clínicos en fase I tratan de evaluar la dosis de medicamento que se considera segura, la forma como se debe administrar (por la boca, inyectado en una vena o en un músculo), y la frecuencia. Los estudios en fase I incluyen un número reducido de pacientes y se realizan en un sólo establecimiento o en unos pocos.
    • Los estudios en fase II investigan la seguridad y la efectividad del tratamiento y estudian en qué forma este afecta al cuerpo humano. Los estudios clínicos en fase II generalmente se enfocan en un cierto tipo de cáncer e incluyen menos de 100 pacientes.
    • Los estudios en fase III comprenden generalmente un número mayor de pacientes en muchos establecimientos. Estos estudios comparan el tratamiento nuevo (o un nuevo uso de un tratamiento estándar) con la terapia estándar que se utiliza al momento (vea más abajo).
  10. En el campo de la investigación sobre el cáncer, un estudio clínico es una investigación diseñada para mostrar cómo una estrategia específica, por ejemplo, un medicamento prometedor contra el cáncer, una prueba nueva de diagnóstico o una posible manera de prevenir el cáncer, afecta a las personas que la reciben.

    Hay tres categorías de estudios clínicos de tratamiento:

  11. ¿Cuáles son los beneficios de participar en un estudio clínico?
  12. Una ventaja es la posibilidad de que un nuevo tratamiento (o una prueba de diagnóstico o medida preventiva) resulte ser mejor que otro método más establecido. Los pacientes que participan en enfoques que resultan ser mejores tienen la oportunidad de ser los primeros en beneficiarse de ellos. En los estudios clínicos en fase III, en los cuales un tratamiento se compara con el otro, los pacientes reciben el tratamiento más avanzado y aceptado para su tipo de cáncer (o sea, el tratamiento estándar) o un nuevo tratamiento que promete ser por lo menos tan beneficioso como el tratamiento estándar.

    Las personas que participan en los estudios clínicos reciben un cuidado especializado bajo un conjunto muy preciso de directrices o protocolo. Para asegurar un cuidado de calidad, oncólogos altamente capacitados y con experiencia diseñan, revisan y aprueban cada protocolo. Además, se vigila a todos los que participan en los estudios clínicos durante la investigación y después de ella. Por lo general, se incluye a los participantes en una red de estudios clínicos realizados en el país. En esta red, los médicos y los investigadores comparten sus ideas y experiencias, y los pacientes reciben el beneficio de los conocimientos compartidos.

  13. ¿Cuáles son los riesgos de participar en un estudio clínico?
  14. Los estudios clínicos pueden presentar tanto riesgos como beneficios. Todos los tratamientos de cáncer tienen efectos secundarios, pero los tratamientos que se estudian pueden tener otros efectos secundarios que todavía no se entienden tan bien como los efectos secundarios de los tratamientos estándar. Los posibles riesgos y beneficios de cada estudio se abordan durante el proceso de consentimiento formal, en el cual los pacientes y las familias hablan con sus médicos o con sus enfermeras sobre todos los aspectos del estudio antes de decidirse a participar.

  15. ¿Cuánto cuesta? ¿Cubre el seguro o el plan médico el costo del tratamiento realizado en un centro oncológico infantil?
  16. Algunos planes médicos cubren parte o todo el costo del cuidado que reciben los niños en un centro oncológico infantil, pero los beneficios varían de un plan a otro. Las preguntas o dudas sobre el costo del cuidado médico deberán dirigirse al asistente social médico o a la oficina de cobranza del hospital o clínica. Es posible que haya a disposición ayuda y recursos económicos para cubrir el costo del cuidado médico.

  17. ¿Pueden los niños con cáncer recibir tratamiento en el Instituto Nacional del Cáncer?
    • Unidad de Oncología Pediátrica (Pediatric Oncology Branch, POB) realiza estudios clínicos enfocados en una amplia gama de cánceres infantiles (excepto tumores cerebrales) en el Centro Clínico de los NIH. Para recomendar a algún niño, adolescente, o joven adulto, por favor llame a la oficina de la POB al 1–877–624–4878 entre las 8:30 de la mañana y las 5:00 de la tarde, hora del este. Un médico asistente regresará la llamada, determinará si el paciente reúne las condiciones para participar en el estudio de investigación y ayudará en los trámites de aceptación. Para más información sobre la Unidad de Oncología Pediátrica, visite la página web http://home.ccr.cancer.gov/oncology/pediatric en Internet.

      Los médicos asistentes de la POB también pueden proveer una segunda opinión. El paciente, el familiar o el proveedor de atención médica puede comunicarse con la POB para hablar sobre un diagnóstico o un plan de tratamiento.

    • Unidad de Neurooncología (Neuro-Oncology Branch) ofrece un gran número de estudios clínicos y servicios de consulta para niños con tumores cerebrales. El personal puede proveer una segunda opinión a médicos, pacientes y familiares interesados en este servicio. Los especialistas pueden evaluar al paciente en persona, o revisar su expediente médico y escanogramas.Para saber más sobre este servicio y sobre la información necesaria para ello, comuníquese con la Unidad de Neurooncología al 301–402–6298 entre las 9:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde, hora del este. El sitio web de la unidad es http://home.ccr.cancer.gov/nob/default.asp en Internet.
  18. Los niños con cáncer pueden recibir tratamiento en estudios clínicos en el Centro Clínico de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) en Bethesda, Maryland. Usted se puede comunicar directamente con dos unidades del NCI que investigan tipos específicos de cáncer:

  19. ¿Cómo encuentra una familia un centro oncológico infantil?
  20. El pediatra o el médico familiar pueden recomendar un centro oncológico infantil. Las familias y los profesionales de salud también pueden llamar al Servicio de Información sobre el Cáncer del NCI al 1–800–4–CANCER para enterarse de los centros oncológicos infantiles que forman parte del Grupo de Oncología Infantil. Todos los centros oncológicos que participan en estos grupos han observado normas de calidad estrictas para el cuidado de niños con cáncer.

  21. ¿Cómo pueden las familias superar asuntos prácticos como el de transporte al centro de tratamiento y de alojamiento cerca de dicho centro?
  22. Muchas familias reciben información útil de médicos y enfermeras. Los centros de tratamiento casi siempre tienen oficinas de asistencia social que pueden proporcionar ayuda. Además, varias organizaciones apoyan a las familias con transporte, alojamiento y ayuda económica. Las siguientes organizaciones pueden ayudar:

    Fundación “Candlelighters” para el Cáncer Infantil (Candlelighters Childhood Cancer Foundation) es una organización nacional compuesta por padres que tienen niños que padecen, o han padecido, cáncer. Esta organización ofrece información y ayuda a las familias a través de un servicio nacional de información para padres, boletines informativos y otras publicaciones. También cuenta con oficinas locales en muchos pueblos y ciudades en los Estados Unidos, lo cual puede ser un recurso importante de información práctica y apoyo para las familias.

    Dirección: Candlelighters Childhood Cancer Foundation
    Post Office Box 498
    Kensington, MD 20895–0498
    Teléfono: 301–962–3520 o 1–800–366–CCCF
    (1–800–366–2223)
    Fax: 301–962–3521
    Correo electrónico: info@candlelighters.org
    Sitio web: http://www.candlelighters.org

    Sociedad de la Leucemia y el Linfoma. Los capítulos de esta organización proporcionan ayuda económica y servicios de consulta a los pacientes con leucemia, linfoma y mieloma para que consigan otros recursos de apoyo local. Las oficinas locales y la oficina central ofrecen materiales educativos para los pacientes y sus familias.

    Dirección: The Leukemia and Lymphoma Society
    1311 Mamaroneck Avenue
    White Plains, NY 10605–5221
    Teléfono: 914–949–5213 o 1–800–955–4LSA
    (1–800–955–4572)
    Fax: 914–949–6691
    Sitio web: http://www.leukemia-lymphoma.org

    Fundación Ronald McDonald. Muchas ciudades grandes tienen Casas de Ronald McDonald donde familias que viven en otras ciudades se pueden quedar mientras sus niños reciben tratamiento para una enfermedad grave. El precio de las habitaciones es económico. Un asistente social puede ayudar a encontrar una casa o puede comunicarse directamente con el Coordinador de la Casa de Ronald McDonald en la siguiente dirección.

    Dirección: Ronald McDonald House Charities
    One Kroc Drive
    Oak Brook, IL 60523
    Teléfono: 630–623–7048
    Fax: 630–623–7488
    Sitio web: http://www.rmhc.com/

    Sociedad Nacional para Niños con Cáncer. Esta organización nacional trabaja independientemente y provee una amplia gama de servicios, inclusive ayuda económica y material, defensa, servicios de apoyo y programas educativos y de prevención.

    Dirección: National Children’s Cancer Society
    Suite 600
    1015 Locust Street
    St. Louis, MO 63101
    Teléfono: 1–800–5–FAMILY (1–800–532–6459)
    314–241–1600 (Servicios sobre programas)
    Fax: 314–241–6949
    Sitio web: http://www.children-cancer.com

Bibliografía

  1. Ries LAG, Eisner MP, Kosary CL, et al. (eds). SEER Cancer Statistics Review, 1975–2000, Instituto Nacional del Cáncer. Bethesda, MD, 2003 (http://seer.cancer.gov/csr/1975_2000).

 

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Recursos relacionados

Publicaciones (disponibles en http://www.cancer.gov/publications)

 

Recursos informativos del Instituto Nacional del Cáncer

Servicio de Información sobre el Cáncer (CIS)
Llamadas sin costo
Teléfono: 1–800–4–CANCER (1–800–422–6237)
TTY: 1–800–332–8615
Internet
Sitio Web del Instituto Nacional del Cáncer (NCI): http://www.cancer.gov
LiveHelp, asistencia en línea del NCI, en vivo, en inglés: https://cissecure.nci.nih.gov/livehelp/welcome.asp

abril 20, 2007 at 11:02 pm 2 comentarios

Tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma (PDQ®): Tratamiento

Información general sobre los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma

Puntos importantes de esta sección

Los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma son tumores cerebrales en los que se empieza a dar un crecimiento de células cancerosas (malignas) en los tejidos del cerebro.

Los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles comienzan en el cerebro. El cerebro, el cual se encuentra localizado en la parte superior de la cabeza, es la sección más grande de este órgano. Sus funciones incluyen el control del pensamiento, el aprendizaje, la solución de problemas, el habla, las emociones, la lectura, la escritura y el movimiento voluntario. Los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles se denominan también neuroblastomas o meduloblastomas cerebrales.

El pineoblastoma se forman en la glándula pineal o cerca de la misma. La glándula pineal es un órgano pequeño en el cerebro que produce melatonina, una sustancia que contribuye a controlar nuestro ciclo de dormir y despertar.

Si bien el cáncer es poco frecuente en los niños, los tumores cerebrales son el tipo más común de cáncer infantil además de la leucemia y el linfoma.

El presente sumario se refiere al tratamiento de tumores cerebrales primarios (tumores que se originan en el cerebro). El tratamiento de tumores cerebrales metastásicos, que son tumores formados por células cancerosas que comienzan en otras partes del cuerpo y se propagan al cerebro, no se trata en el presente sumario.

Los tumores cerebrales pueden presentarse tanto en niños como en adultos; no obstante, el tratamiento para niños puede ser diferente del tratamiento para adultos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre el Tratamiento de los Tumores cerebrales en adultos.)

Se desconoce la causa de la mayoría de los tumores cerebrales infantiles.

Los síntomas de los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma varían y frecuentemente dependen de la edad del niño, la ubicación del tumor y el tamaño.

Estos síntomas pueden ser ocasionados por un tumor neuroectodérmico primitivo supratentorial, un pienoblastoma o por otras condiciones. Se debe consultar a un médico ante cualquiera de los siguientes problemas:

  • Debilidad o cambio en las sensaciones en un lado del cuerpo.
  • Dolor de cabeza matinal o dolor de cabeza que desaparece después de vomitar.
  • Náuseas y vómitos.
  • Convulsiones.
  • Somnolencia inusual o modificación en el nivel de energía.
  • Cambio en la personalidad o la conducta.
  • Pérdida de peso o aumento de peso inexplicado.

Las pruebas que examinan el cerebro y la médula espinal se utilizan para detectar (encontrar) tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma.

Pueden utilizarse las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Tomografía computarizada (TAC): Procedimiento que toma una serie de fotografías detalladas de áreas internas del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Es posible que al paciente se le inyecte o se le de a beber un tipo de tintura que sirve para que el órgano o tejido aparezca más claro en la radiografía. Esta prueba se denomina también tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
  • IRM (Imágenes mediante resonancia magnética): Procedimiento mediante el cual se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de fotografías detalladas de áreas internas del cerebro y la médula espinal. Se inyecta una sustancia denominada gadolinio en el paciente a través de una vena. El gadolinio se acumula en torno a las células cancerosas de manera que se ven más brillantes en la fotografía. Este procedimiento se denomina también imágenes mediante resonancia nuclear magnética (IRNM).

Los tumores neuroectodérmicos primitivos supratentoriales infantiles y el pineoblastoma se diagnostican y extirpan en la cirugía.

Si se sospecha la existencia de un tumor cerebral, se realiza una biopsia mediante la remoción de parte del cráneo y el empleo de una aguja para extirpar una muestra del tejido cerebral. El patólogo observa el tejido al microscopio con el propósito de identificar células cancerosas. Si se encuentran células cancerosas, el médico extirpará una parte del tumor tan grande como fuera posible y seguro durante la misma cirugía.

Ciertos factores repercuten en el pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (posibilidad de recuperación) depende de:

  • El tamaño y la propagación del tumor antes de la cirugía.
  • Si aún se encuentran células cancerosas al cabo de la cirugía.

Las opciones de tratamiento dependen de:

  • La edad del niño cuando se detecta el tumor.
  • La localización del tumor.
  • La cantidad del tumor que persiste después de la cirugía.
  • Si el cáncer se ha propagado a otras partes del sistema nervioso central, como las meninges (membranas que recubren el cerebro) y la médula espinal.
  • Si el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo, como los huesos o los pulmones.

abril 20, 2007 at 10:59 pm 2 comentarios

Meduloblastoma infantil (PDQ®): Tratamiento

Información general sobre el meduloblastoma infantil

Puntos importantes de esta sección

El meduloblastoma infantil es una afección en la cual se forman células benignas (no cancerosas) o malignas (cancerosas) en los tejidos del cerebro.

El meduloblastoma infantil (tumor) generalmente se desarrolla en el cerebelo, el cual está ubicado en la sección posterior inferior del cerebro. El cerebelo es la parte del cerebro que controla el movimiento, el equilibrio y la postura. El meduloblastoma infantil se denomina también tumor neuroectodermal primitivo (TNEP).

Uno de cada cinco tumores cerebrales infantiles son meduloblastomas. Si bien el cáncer es inusual en niños, los tumores cerebrales constituyen el tipo más común de cáncer infantil además de la leucemia y el linfoma.

El presente sumario hace referencia al tratamiento de los tumores cerebrales primarios (tumores que se originan en el cerebro). El tratamiento de los tumores cerebrales metastásicos, que son tumores formados por células cancerosas que se originan en otras partes del cuerpo y se diseminan en el cerebro, no se incluye en este sumario.

Los tumores cerebrales pueden desarrollarse tanto en niños como en adultos; no obstante, el tratamiento en niños puede ser diferente al tratamiento en adultos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre el tratamiento de los Tumores cerebrales en adultos.)

Se desconoce la causa de la mayoría de los tumores cerebrales infantiles.

Los signos del meduloblastoma infantil son variados y con frecuencia dependen de la edad del niño y la ubicación del tumor.

Estos síntomas pueden ser resultado de un meduloblastoma u otras afecciones. Debe consultarse a un médico ante cualquiera de los siguientes problemas:

  • Pérdida del equilibrio, dificultad para caminar, deterioro de la escritura o trastornos en el habla.
  • Dolor de cabeza por las mañanas o dolor de cabeza que desaparece después de vomitar.
  • Náuseas y vómitos.
  • Somnolencia inusual o cambio en el nivel de energía.
  • Modificación en la personalidad o la conducta.
  • Pérdida o aumento de peso inexplicado.

Pruebas que examinan el cerebro y la médula espinal se utilizan para detectar (encontrar) el meduloblastoma infantil.

Pueden utilizarse las siguientes pruebas y procedimientos:

  • TAC (Tomografía computarizada): Procedimiento que toma una serie de fotografías detalladas de áreas internas del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Es posible que al paciente se le inyecte o se le de a beber un tipo de tintura que sirve para que el órgano o tejido aparezca más claro en la radiografía. Este procedimiento se denomina también tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): Procedimiento en el cual se utiliza un imán, ondas radioeléctricas y una computadora para crear una serie de fotografías detalladas de áreas internas del cerebro y la médula espinal. Se inyecta una sustancia denominada gadolinio en el paciente a través de una vena. El gadolinio se ubica en torno a las células cancerosas de manera que se ven más brillantes en la fotografía. Este procedimiento se conoce también como imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).

El meduloblastoma infantil se diagnostica y extirpa durante la cirugía.

Si se sospecha la existencia de un tumor cerebral, se realiza una biopsia mediante la remoción de parte del cráneo y con la utilización de una aguja se extirpa una muestra del tejido tumoral. Un patólogo observa el tejido al microscopio en búsqueda de células tumorales. Si se encuentran células cancerosas, el médico extirpará tanto tumor como fuera posible durante el proceso quirúrgico.

Ciertos factores repercuten en el pronóstico, (posibilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de:

  • La edad del niño cuando se detecta el tumor.
  • La ubicación del tumor.
  • La cantidad de tumor restante después de la cirugía.
  • Y si el cáncer se ha diseminado a otras partes del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) o a otras partes del cuerpo, como los huesos.

abril 20, 2007 at 10:58 pm Deja un comentario

Glioma de las vías ópticas y del hipotálamo infantil (PDQ®): Tratamiento

Descripción ¿Qué es el glioma infantil de las vías ópticas?

¿Qué es el glioma infantil de las vías ópticas?

El glioma infantil de las vías ópticas es un tipo de tumor cerebral en el que células cancerosas (malignas) comienzan a crecer en los tejidos del cerebro. El cerebro controla la memoria y el aprendizaje, los sentidos (oído, vista, olfato, gusto y tacto) y las emociones. También controla otras partes del cuerpo, entre otros los músculos, órganos y vasos sanguíneos. Además de leucemia o linfoma, los tumores del cerebro son el tipo más común de cáncer infantil.

Los gliomas son un tipo de astrocitoma, tumores que se originan en las células del cerebro llamadas astrocitos. El glioma de las vías ópticas ocurre a lo largo del nervio que envía mensajes del ojo al cerebro (el nervio óptico). Los gliomas de las vías ópticas son tumores de las vías ópticas. Pueden crecer rápida o lentamente, dependiendo del grado del tumor.

Este sumario del PDQ cubre tumores que se originan en el cerebro (tumores cerebrales primarios). A menudo el cáncer que se descubre en el cerebro se ha originado en alguna otra parte del cuerpo y se ha propagado (metastatizado) al cerebro. Este proceso se conoce como metástasis del cerebro. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre el Tratamiento de los Tumores cerebrales en adultos.)

Como la mayoría de los cánceres, el tumor cerebral infantil se trata mejor cuando se detecta (diagnostica) pronto. Si el niño tiene síntomas, el médico puede ordenar una tomografía axial computarizada (TAC), rayos X especiales que usan una computadora para formar una imagen del cerebro del niño. También se puede hacer un examen por resonancia magnética nuclear (RMN), en el cual se usan ondas magnéticas para tomar una imagen del cerebro del niño.

Con frecuencia se necesita efectuar una cirugía para establecer la presencia de tumor cerebral y determinar el tipo del tumor. El médico puede cortar un pedazo de tejido del cerebro para examinarlo a través del microscopio. Este procedimiento se conoce como una biopsia.

Existen varios tipos de tumores cerebrales infantiles y la posibilidad de recuperación (pronóstico) dependerá del tipo de tumor, su ubicación dentro del cerebro y la edad y estado de salud del niño en general.

abril 20, 2007 at 10:56 pm Deja un comentario

Glioma del tronco encefálico infantil (PDQ®): Tratamiento

Información general sobre el glioma del tronco encefálico infantil

Puntos importantes de esta sección

El glioma del tronco encefálico infantil es una enfermedad en la cual células benignas (no cancerosas) o malignas (cancerosas) se forman en los tejidos del tronco encefálico.

El tronco encefálico es la parte del cerebro conectada a la médula espinal. Se ubica en la sección inferior del cerebro, justo por encima de la base del cuello. El tronco encefálico es la parte del cerebro que controla la respiración, la frecuencia cardiaca y los nervios y los músculos utilizados para ver, escuchar, caminar, hablar y comer. La mayoría de los gliomas del tronco encefálico infantiles son gliomas protuberanciales, que se forman en una parte del tronco encefálico llamada protuberancia.

A pesar de que el cáncer es poco frecuente en niños, los tumores cerebrales constituyen el tipo más común de cáncer en la infancia además de la leucemia o el linfoma.

El presente sumario se refiere al tratamiento de tumores cerebrales primarios (tumores que comienzan en el cerebro). En este sumario no se hace referencia al tratamiento de tumores cerebrales metastásicos, que son tumores formados por células cancerosas que comienzan en otras partes del cuerpo y se diseminan al cerebro. Los tumores cerebrales pueden presentarse tanto en niños como en adultos; no obstante, el tratamiento para niños puede ser diferente del tratamiento para adultos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre el tratamiento de los Tumores cerebrales en adultos.)

La causa de la mayoría de los tumores cerebrales en la infancia es desconocida.

Los síntomas del glioma del tronco encefálico infantil varían y a menudo dependen de la edad del niño y la localización del tumor.

Estos y otros síntomas pueden ser producidos por un glioma del tronco encefálico infantil. Existe la posibilidad de que otras enfermedades ocasionen los mismos síntomas. Se debe consultar con un médico ante la aparición de cualquiera de los siguientes problemas:

  • Pérdida del equilibrio y problemas para caminar.
  • Problemas visuales y auditivos.
  • Dolor de cabeza matinal o dolor de cabeza que desaparece después de vomitar.
  • Náuseas y vómitos.
  • Somnolencia inusual o modificación del grado de energía.

Pruebas que examinan el cerebro se utilizan para ayudar a detectar (encontrar) el glioma del tronco encefálico en la infancia.

Pueden utilizarse las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Exploración por por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de fotografías detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta una tinción en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento se denomina también tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.
  • Imaginología por resonancia magnética (IRM): procedimiento mediante el cual se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cerebro y la médula espinal. Se inyecta una sustancia denominada gadolinio en una vena. El gadolinio se acumula en torno a las células cancerosas de manera que se ven más brillantes en la fotografía. Este procedimiento se denomina también imágenes mediante resonancia nuclear magnética (IRNM).

El glioma del tronco encefálico infantil se diagnostica y extirpa durante la cirugía.

Si el tumor no se ha propagado ampliamente dentro del tronco encefálico, se realiza una biopsia mediante la remoción de parte del cráneo y el empleo de una aguja para extirpar una muestra del tejido cerebral. El patólogo observa el tejido bajo un microscopio para identificar células cancerosas. Si se encuentran células cancerosas, el médico extirpará cuidadosamente tanto tumor como fuera posible durante el procedimiento quirúrgico.

Ciertos factores repercuten en el pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (posibilidad de recuperación) depende de:

  • El tipo de glioma del tronco encefálico.
  • El lugar donde se encuentra el tumor y si se ha diseminado dentro del tronco encefálico.
  • Si el niño padece o no una causa básica denominada neurofibromatosis tipo 1.
  • Si el glioma se acaba de diagnosticar o si se ha observado una recaída (ha regresado).

Las opciones de tratamiento dependen del tipo y la ubicación del glioma.

 

abril 20, 2007 at 10:55 pm 1 comentario

Ependimoma infantil (PDQ®): Tratamiento

Información general sobre el ependimoma infantil

Puntos importantes de esta sección

El ependimoma infantil es una afección en la cual se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del cerebro y la médula espinal.

El cerebro controla funciones vitales como la memoria y la capacidad de aprender, los sentidos (el oído, la vista, el olfato, el gusto y el tacto) y las emociones. La médula espinal comprende grupos de nervios que conectan el cerebro con los nervios de la mayoría de las partes del cuerpo.

Uno de cada 11 tumores cerebrales en la infancia son ependimomas. Si bien los tumores cerebrales son poco frecuentes en los niños, constituyen el tipo más común de cáncer en la infancia, además de la leucemia y el linfoma.

Este sumario hace referencia al tratamiento de tumores cerebrales primarios (tumores que se originan en el cerebro). No se incluye en este sumario el tratamiento de tumores cerebrales metastásicos, es decir, tumores formados por células cancerosas que comienzan en otras partes del cuerpo y se diseminan al cerebro.

Hay muchos tipos diferentes de tumores cerebrales. Tanto los niños como los adultos pueden padecer tumores cerebrales; sin embargo, el tratamiento para ambos es diferente. Para mayor información, consultar los siguientes sumarios del PDQ:

Aún se desconoce la causa de la mayoría de los tumores cerebrales infantiles.

Los síntomas del ependimoma infantil varían y, a menudo, dependen de la edad del niño y la ubicación del tumor.

Estos síntomas pueden ser ocasionados por ependimoma infantil u otros trastornos. Ante la aparición de alguno de los siguientes problemas, se debe consultar con un médico:

  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Convulsiones.
  • Náuseas y vómitos frecuentes.
  • Pérdida del equilibrio y problemas para caminar.

Se utilizan pruebas para el cerebro y la médula espinal para ayudar a detectar el ependimoma infantil.

Pueden utilizarse las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Exploración por TAC: procedimiento mediante el cual se toma una serie de fotografías detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta una tinción en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento se denomina también tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.
  • Imaginología por resonancia magnética (IRM): procedimiento que utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cerebro y la médula espinal. Se inyecta una sustancia denominada gadolinio en la vena del paciente. El gadolinio se acumula alrededor de las células cancerosas y de esta manera se ven más brillantes en la imagen. Este procedimiento se conoce también como imaginología por resonancia magnética nuclear (IRMN).

El ependimoma infantil se diagnostica y extrae durante la cirugía.

Si se sospecha la existencia de un tumor cerebral, se realiza una biopsia mediante la remoción de parte del cráneo y con la utilización de una aguja se extrae una muestra del tejido tumoral. Un patólogo observa el tejido bajo un microscopio para ver si hay células tumorales. Si se encuentran células cancerosas, el médico extraerá cuidadosamente tanto tumor como sea posible durante la misma cirugía.

Ciertos factores repercuten en el pronóstico (posibilidad de recuperación).

El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende de:

  • La cantidad de tumor extraído durante la cirugía.
  • La histología del tumor (el aspecto del tumor bajo un microscopio).
  • La edad del niño cuando se encontró el tumor.

Información general sobre el tumor cerebral pediátrico

Este sumario informativo sobre el tratamiento del cáncer, es un compendio que abarca el diagnóstico, la clasificación, tratamiento y pronóstico del ependimoma infantil.

El Instituto Nacional del Cáncer provee los sumarios de tratamiento con información oncológica pediátrica del PDQ como un servicio público para aumentar el grado de accesibilidad de información con base científica entre el personal sanitario, pacientes y el público en general. Estos sumarios son periódicamente actualizados conforme a las más recientes investigaciones y descubrimientos publicados en la literatura especializada por un Consejo editorial conformado por especialistas en oncología y pediatría. La información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.

En décadas recientes, se ha notado un dramático mejoramiento en la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer. Los supervivientes de cáncer tanto niños como adolescentes, necesitan un seguimiento cercano ya que los efectos secundarios de la terapia anticáncer podrían persistir o desarrollar meses o años después del tratamiento. (Consultar el sumario del PDQ sobre los Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez para recibir información específica sobre la incidencia, tipo y monitoreo de los efectos tardíos en niños y adolescentes supervivientes de cáncer.)

Los tumores cerebrales primarios son un grupo diverso de enfermedades que juntas constituyen el tipo de tumor sólido más común de la niñez. Los tumores cerebrales se clasifican según su histología, pero la ubicación y el grado de diseminación del tumor son factores importantes que afectan el tratamiento y el pronóstico. El uso de análisis inmunohistoquímico, los resultados de análisis citogenéticos y de genética molecular, y las medidas de la actividad mitótica, están en constante aumento para diagnosticar y clasificar los tumores.

La clasificación de los tumores cerebrales infantiles se basa tanto en la histología como la ubicación. Clásicamente los tumores se ubican en diferentes categorías como infratentorial, selar o supraselar o con base corticoide.

Entre los tumores infratentoriales (fosa posterior) más comunes se encuentran los siguientes:

  1. Astrocitomas cerebelosos (por lo general pilocítico pero también fibriliar y con menor frecuencia, de alto grado).
  2. Meduloblastomas (tumores neuroectodermales primitivos [PNET, por sus siglas en inglés]).
  3. Ependimomas (celular, papilar, de célula clara, tanicítico o anaplásico).
  4. Gliomas del tronco encefálico (tumores típicamente difusos, intrínsecos de alto grado, suelen diagnosticarse sin biopsia, por medio de una neurorradiografía). Los tumores focales, tectales, y exofíticos cervicomedulares son por lo general tumores de grado bajo.
  5. Tumores teratoideos/rabdoides atípicos.

Los tumores que se presentan de forma supratentorial incluyen los siguientes:

  1. Astrocitomas hemisféricos cerebrales de bajo grado (de grado 1 [pilocítico] o grado 2).
  2. Astrocitomas malignos o de alto grado (astrocitomas anaplásicos, glioblastomas multiformes [de grado 3 o grado 4]).
  3. Gliomas mixtos (de bajo o alto grado).
  4. Oligodendrogliomas (de bajo o alto grado).
  5. PNETs (como los neuroblastomas cerebrales, pineoblastomas, ependimoblastomas).
  6. Tumores teratoideos/rabdoides atípicos.
  7. Ependimomas (celular o anaplásico).
  8. Meningiomas.
  9. Tumores del plexo coroideo (papilomas y carcinomas).
  10. Tumores del parénquima pineal (pineocitomas o tumores del parénquima pineal mixto).
  11. Tumores gliales neuronales y neuronales mixtos (gangliogliomas, gangliogliomas desmoplásicos infantiles, tumores neuroepiteliales disembrioplásicos).
  12. Metástasis (poco común) de tumores extraneurales.

Además de esos tumores que se presentan de forma supratentorial, otros tumores que se presentan con mayor regularidad en la región selar o supraselar son:

  1. Craneofaringiomas.
  2. Astrocitomas diencefálicos (tumores centrales que implican el quiasma, hipotalámico o talámico) generalmente de bajo grado (incluso el astrocitoma, de grado 1 [pilocítico] o de grado 2).
  3. Tumores de células germinales (germinoma o no germinomatoso).

Entre los conceptos generales importantes que deben ser entendidos por aquellas personas a cargo del cuidado de un niño con un tumor cerebral se encuentran los siguientes:

  1. La selección de la terapia adecuada sólo se puede conseguir si se hace el diagnóstico correcto y el estadio de la enfermedad se determina correctamente.
  2. Los niños con tumores primarios del cerebro representan un reto terapéutico significativo. Para poder obtener resultados óptimos en este campo, se requiere de los esfuerzos coordinados de especialistas pediatras en campos como la neurocirugía, neuropatología, oncología de radiación, oncología pediátrica, neurooncología, neurología, rehabilitación, neurorradiología, endocrinología y psicología que tengan experiencia principalmente en el cuidado de pacientes con estas enfermedades.[13]
  3. Más de la mitad de los niños diagnosticados con tumores del cerebro sobrevivirán 5 años a partir del diagnóstico. En algunos subgrupos de pacientes, es posible alcanzar un índice aún más elevado de supervivencia y curación. El tratamiento de cada niño deberá tener como meta la curación; además, se deberán considerar las posibles secuelas a largo plazo de la enfermedad y su tratamiento antes de iniciar la terapia.
  4. No se ha determinado el régimen de tratamiento óptimo para la mayoría de los tumores cerebrales infantiles. Los niños que tienen tumores cerebrales deberán ser considerados para el ingreso en ensayos clínicos cuando haya a la disposición un estudio. Estos ensayos clínicos están siendo llevados a cabo por instituciones y grupos cooperativos.
  5. Las pautas para los centros de cáncer pediátrico y su función en el tratamiento de los pacientes pediátricos con cáncer han sido delineadas por la Academia Estadounidense de Pediatría.[4]
  6. Sigue sin conocerse la causa de la mayoría de los tumores cerebrales infantiles.[5,6]

Para mayor información sobre ensayos clínicos en curso, consulte el portal de Internet del NCI. (Nota: La información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)

Bibliografía

  1. Strother DR, Poplack IF, Fisher PG, et al.: Tumors of the central nervous system. In: Pizzo PA, Poplack DG, eds.: Principles and Practice of Pediatric Oncology. 4th ed. Philadelphia, Pa: Lippincott, Williams and Wilkins, 2002, pp 751-824.
  2. Pollack IF: Brain tumors in children. N Engl J Med 331 (22): 1500-7, 1994.  [PUBMED Abstract]
  3. Cohen ME, Duffner PK, eds.: Brain Tumors in Children: Principles of Diagnosis and Treatment. 2nd ed. New York: Raven Press, 1994.
  4. Guidelines for the pediatric cancer center and role of such centers in diagnosis and treatment. American Academy of Pediatrics Section Statement Section on Hematology/Oncology. Pediatrics 99 (1): 139-41, 1997.  [PUBMED Abstract]
  5. Kuijten RR, Bunin GR: Risk factors for childhood brain tumors. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2 (3): 277-88, 1993 May-Jun.  [PUBMED Abstract]
  6. Kuijten RR, Strom SS, Rorke LB, et al.: Family history of cancer and seizures in young children with brain tumors: a report from the Childrens Cancer Group (United States and Canada). Cancer Causes Control 4 (5): 455-64, 1993.  [PUBMED Abstract]

abril 20, 2007 at 10:54 pm Deja un comentario

Astrocitoma cerebral infantil/glioma maligno (PDQ®): Tratamiento

Información general sobre el astrocitoma cerebral infantil

Puntos importantes de esta sección

El astrocitoma cerebral es un tipo de glioma maligno.

El astrocitoma cerebral infantil es una afección en la cual células benignas (no cancerosas) o malignas (cancerosas) se forman en los tejidos del cerebro.

Los astrocitomas son tumores que comienzan en células cerebrales denominadas astrocitos. Los astrocitomas cerebrales se forman en la zona del cerebro que lleva el mismo nombre de este órgano. El cerebro, el cual se encuentra localizado en la parte superior de la cabeza, es la sección más grande de este órgano. Sus funciones incluyen el control del pensamiento, el aprendizaje, la solución de problemas, el habla, las emociones, la lectura, la escritura y el movimiento voluntario.

Si bien el cáncer es poco frecuente en los niños, los tumores cerebrales constituyen el tipo más común de cáncer en la infancia además de la leucemia y el linfoma.

El presente sumario se refiere al tratamiento de tumores cerebrales primarios (tumores que comienzan en el cerebro). En este sumario no se hace referencia al tratamiento de tumores cerebrales metastásicos, los cuales son tumores formados por células cancerosas que comienzan en otras partes del cuerpo y se diseminan al cerebro. Los tumores cerebrales pueden presentarse tanto en niños como en adultos; no obstante, el tratamiento para niños puede ser diferente del tratamiento para adultos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre el Tratamiento de Tumores cerebrales en adultos.)

La causa de la mayoría de los tumores cerebrales en la infancia es desconocida.

Los síntomas del astrocitoma cerebral infantil varían y a menudo dependen de la edad del niño, la ubicación y el tamaño del tumor.

Estos síntomas pueden ser ocasionados por un astrocitoma u otras afecciones. Se debe consultar a un médico ante cualquiera de los siguientes problemas:

  • Debilidad o cambio en las sensaciones en un lado del cuerpo.
  • Convulsiones.
  • Dolor de cabeza matinal o dolor de cabeza que desaparece después de vomitar.
  • Náuseas y vómitos.
  • Somnolencia inusual o modificación en el grado de energía.
  • Cambio en la personalidad o la conducta.

Pruebas que examinan el cerebro se utilizan para detectar (encontrar) el astrocitoma cerebral infantil.

Pueden utilizarse las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Tomografía computarizada (TAC): Procedimiento que toma una serie de fotografías detalladas de áreas internas del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se podría inyectar un colorante en la vena o administrarse por vía oral para ayudar a los órganos o tejidos a manifestarse más claramente. Este procedimiento se denomina también tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
  • IRM (imaginología por resonancia magnética): Procedimiento mediante el cual se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de fotografías detalladas de áreas internas del cerebro y la médula espinal. Se inyecta una sustancia denominada gadolinio en la vena del paciente. El gadolinio se acumula en torno a las células cancerosas de manera que se vean más brillantes en la fotografía. Este procedimiento se denomina también imaginología por resonancia magnética nuclear (IRMN).

El astrocitoma cerebral infantil se diagnostica y se puede extirpar durante la cirugía.

Si se sospecha la existencia de un tumor cerebral, se realiza una biopsia del cerebro mediante la remoción de parte del cráneo mediante el empleo de una aguja para extirpar una muestra del tejido tumoral. Un patólogo observa el tejido al microscopio con el propósito de identificar células cancerosas. Si se encuentran células cancerosas, el médico extirpará cuidadosamente tanto tumor como fuera posible durante el procedimiento quirúrgico.

Ciertos factores repercuten en el pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (posibilidad de recuperación) depende de:

  • Células cancerosas que aún permanecen al cabo de la cirugía.
  • El tipo de astrocitoma.
  • La ubicación del tumor.

Las opciones de tratamiento dependen de:

  • Si las células cancerosas aún persisten al cabo de la cirugía.
  • La ubicación del tumor.
  • La edad del niño.

Información general

Este sumario informativo sobre el tratamiento del cáncer es un compendio que abarca el diagnóstico, la clasificación, el tratamiento y el pronóstico de los astrocitomas cerebrales infantiles y el glioma maligno.

El Instituto Nacional del Cáncer provee los sumarios de tratamiento con información oncológica pediátrica del PDQ como un servicio público para aumentar el grado de accesibilidad de información con base en pruebas científicas para el personal sanitario, los pacientes y el público en general. Estos sumarios son actualizados periódicamente conforme a los últimos descubrimientos de las investigaciones publicadas por un Consejo editorial conformado por especialistas en oncología y pediatría. La información contenida en este enlace está en inglés.

En décadas recientes, se ha notado una dramática mejoría en la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer. Los supervivientes de cáncer tanto niños como adolescentes, necesitan un seguimiento cercano ya que los efectos secundarios de la terapia anticáncer podrían persistir o desarrollarse meses o años después del tratamiento. (Consultar el sumario del PDQ sobre los Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez para recibir información específica sobre la incidencia, tipo y monitoreo de los efectos tardíos en niños y adolescentes supervivientes de cáncer.)

Los tumores cerebrales primarios son un grupo diverso de enfermedades que juntas constituyen el tipo de tumor sólido más común de la niñez. Los tumores cerebrales se clasifican según su histología, pero la ubicación y el grado de diseminación del tumor son factores importantes que afectan el tratamiento y el pronóstico. El uso de análisis inmunohistoquímico, los resultados de análisis citogenéticos y de genética molecular, y las medidas de la actividad mitótica, están en constante aumento para diagnosticar y clasificar los tumores.

La clasificación de los tumores cerebrales infantiles se base no solo en la histología sino en la ubicación también. Clásicamente los tumores se categorizan como infratentorial, selar o supraselar o de base corticoide. Entre los tumores infratentoriales (fosa posterior) más comunes se encuentran los siguientes:

  1. Astrocitomas cerebelosos (por lo general pilocítico, pero también fibrilar y con menor frecuencia, de alto grado).
  2. Meduloblastomas (tumores neuroectodermales primitivos [PNET, por sus siglas en inglés]).
  3. Ependimomas (celular, papilar, de célula clara, tanicítico o anaplásico).
  4. Gliomas del tronco encefálico suelen ser tumores difusos intrínsecos de grado alto que se diagnostican neurorradiográficamente sin biopsia. En general, los tumores cervicomedulares focales, tectales y exofíticos tienen un grado bajo.
  5. Tumores teratoides/rabdoides atípicos.

Entre los tumores supratentoriales se encuentran los siguientes:

  1. Astrocitomas hemisféricos cerebrales (de grado 1 [pilocítico] o grado 2).
  2. Astrocitomas de algo grado o malignos (astrocitomas anaplásicos, glioblastoma multiforme [de grado 3 o 4]).
  3. Gliomas mixtos (de alto o bajo grado).
  4. Oligodendrogliomas (de alto o bajo grado).
  5. Tumores neuroectodermales primitivos (como los neuroblastomas cerebrales, pineoblastomas y ependimoblastomas).
  6. Tumores teratoides/rabdoides atípicos.
  7. Ependimomas (celular o anaplásico).
  8. Meningiomas.
  9. Tumores del plexo coroideo (papilomas y carcinomas).
  10. Tumores pineales parenquimales (pineocitomas o tumores parenquimales pineales mixtos).
  11. Tumores gliales neuronales y neuronales mixtos (gangliogliomas, gangliogliomas desmoplásicos infantiles y los tumores neuroepiteliales disembrioplásicos).
  12. Metástasis (poco común) de tumores extraneurales.

Además de los tumores supratentoriales, los otros tumores más comunes en las regiones selar o supraselar son:

  1. Craneofaringiomas.
  2. Astrocitomas diencefálicos (tumores centrales en el quiasma, el hipotálamo o el tálamo) en general de grado bajo (comprenden astrocitomas, grado 1 [pilocítico] o grado 2).
  3. Tumores de células germinales (germinomas y no germinomatosos).

Entre los conceptos generales importantes que deben comprender aquellos a cargo de un niño con tumor cerebral, se encuentran los siguientes:

  1. La selección de la terapia adecuada sólo se puede conseguir si se hace el diagnóstico correcto y el estadio de la enfermedad se determina correctamente.
  2. Los niños con tumores primarios del cerebro representan un reto terapéutico significativo. Para poder obtener resultados óptimos en este campo, se requiere de los esfuerzos coordinados de especialistas pediatras en campos como la neurocirugía, neuropatología, oncología de radiación, oncología pediátrica, neurooncología, neurología, rehabilitación, neurorradiología, endocrinología y psicología que tengan experiencia principalmente en el cuidado de pacientes con estas enfermedades.[13]
  3. Más de la mitad de los niños diagnosticados con tumores del cerebro sobrevivirán 5 años a partir del diagnóstico. En algunos subgrupos de pacientes, es posible alcanzar un índice aún más elevado de supervivencia y curación. El tratamiento de cada niño deberá tener como meta la curación; además, se deberán considerar las posibles secuelas a largo plazo de la enfermedad y su tratamiento antes de iniciar la terapia.
  4. No se ha determinado el régimen de tratamiento óptimo para la mayoría de los tumores cerebrales infantiles. Los niños que tienen tumores cerebrales deberán ser considerados para el ingreso en ensayos clínicos cuando haya a la disposición un estudio. Estos ensayos clínicos están siendo llevados a cabo por instituciones y grupos cooperativos.
  5. Las pautas para los centros de cáncer pediátrico y su función en el tratamiento de los pacientes pediátricos con cáncer han sido delineadas por la Academia Estadounidense de Pediatría.[4]
  6. Sigue sin conocerse la causa de la mayoría de los tumores cerebrales infantiles.[5,6]

Este sumario versa sobre el tratamiento de astrocitomas cerebrales infantiles/gliomas malignos.

Para mayor información sobre ensayos clínicos en curso, consulte el portal de Internet del NCI. (Nota: La información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)

Bibliografía

  1. Strother DR, Poplack IF, Fisher PG, et al.: Tumors of the central nervous system. In: Pizzo PA, Poplack DG, eds.: Principles and Practice of Pediatric Oncology. 4th ed. Philadelphia, Pa: Lippincott, Williams and Wilkins, 2002, pp 751-824.
  2. Pollack IF: Brain tumors in children. N Engl J Med 331 (22): 1500-7, 1994.  [PUBMED Abstract]
  3. Cohen ME, Duffner PK, eds.: Brain Tumors in Children: Principles of Diagnosis and Treatment. 2nd ed. New York: Raven Press, 1994.
  4. Guidelines for the pediatric cancer center and role of such centers in diagnosis and treatment. American Academy of Pediatrics Section Statement Section on Hematology/Oncology. Pediatrics 99 (1): 139-41, 1997.  [PUBMED Abstract]
  5. Kuijten RR, Bunin GR: Risk factors for childhood brain tumors. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2 (3): 277-88, 1993 May-Jun.  [PUBMED Abstract]
  6. Kuijten RR, Strom SS, Rorke LB, et al.: Family history of cancer and seizures in young children with brain tumors: a report from the Childrens Cancer Group (United States and Canada). Cancer Causes Control 4 (5): 455-64, 1993.  [PUBMED Abstract]

abril 20, 2007 at 10:53 pm 2 comentarios

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