Sistema nervioso

julio 18, 2007 at 8:21 pm 24 comentarios

3.3. Sistema nervioso En comparación con el de los otros animales, el Sistema Nervioso del hombre es el de mayor complejidad. Está dividido en:
Sistema Nervioso Central (SNC) que controla y dirige todas las actividades de tipo voluntarias y el sistema nervioso periférico (SNP) controla las actividades de carácter
involuntario. Las estructuras que forman el SNC se encuentran protegidas por los
huesos del cráneo y por la columna vertebral. Además de esta protección, el SNC cuenta con unas membranas llamadas meninges y un líquido llamado céfaloraquideo; ambos también lo protegen.


    El SNP está formado por ganglios y nervios que se ubican fuera del SNC.
El Sistema Nervioso, el más completo y desconocido de todos los que conforman el cuerpo humano, asegura junto con el Sistema Endocrino, las funciones de control del organismo.
        Capaz de recibir e integrar innumerables datos procedentes de los distintos órganos sensoriales para lograr una respuesta del cuerpo, el Sistema Nervioso se encarga por lo general de controlar las actividades rápidas. Además, el Sistema Nervioso es el responsable de las funciones intelectivas, como la memoria, las emociones o las voliciones.
        Su constitución anatómica es muy compleja, y las células que lo componen, a diferencia de las del resto del organismo, carecen de capacidad regenerativa.
Nociones fundamentales sobre el sistema nervioso y sus funciones
    El ser humano está dotado de mecanismos nerviosos, a través de los cuales recibe información de las alteraciones que ocurren en su ambiente externo e interno y de otros, que le permiten reaccionar a la información de forma adecuada. Por medio de estos mecanismos ve y oye, actúa, analiza, organiza y guarda en su encéfalo registros de sus experiencias.
Estos mecanismos nerviosos están configurados en líneas de comunicación llamadas en su conjunto sistema nervioso
El sistema nervioso se divide en:

Sistema nervioso central que comprende el cerebro (Encéfalo) y la Médula Espinal.
Se le llama también “de la vida en relación” porque sus funciones son:

  • Percibir los estímulos procedentes del mundo exterior.
  • Transmitir los impulsos nerviosos sensitivos a los centros de elaboración.
  • Producción de los impulsos efectores o de gobierno.
  • Transmisión de estos impulsos efectores a los músculos esqueléticos.

Sistema nervioso periférico que comprende los Nervios craneales  y los Nervios raquídeos.
Tiene como función recibir y transmitir, hacia el sistema nervioso central los impulsos sensitivos, y hacia los órganos efectores los impulsos motores.Sistema nervioso vegetativo que comprende el Tronco simpático (formado por cordones nerviosos que se extienden longitudinalmente a lo largo del cuello, tórax y abdomen a cada lado de la columna vertebral) y los Ganglios periféricos (los ganglios son grupos de cuerpos celulares).
Este sistema es llamado, también, autónomo”. Está en relación con las vísceras, las glándulas, el corazón, los vasos sanguíneos y músculos lisos. Su función es eferente, transmitiendo impulsos que regulan las funciones de las vísceras de acuerdo con las exigencias vitales de cada momento.

3.3.1. Sistema nervioso central (SNC).

Denominado también eje-di encéfalo-espinal o bien neuroeje, es una entidad anatómica, protegida eficazmente de los traumas externos mediante formaciones óseas del cráneo y de la columna vertebral (canal raquídeo), encargada de recibir y transmitir impulsos, coordinando de esta forma las diferentes actividades del organismo. Se origina por modificación y sucesiva evolución de la parte medial (placa neural) de la hoja external o ectodermo del embrión, durante las primeras semanas del desarrollo el SNC, comprende el cerebro, cerebelo, puente, bulbo y médula espinal. Cada parte va envuelta en membranas de naturaleza conectiva denominadas meninges, que, desde el exterior hacia el interior, son la duramadre, la aracnoides y la piamadre. A lo largo de todo el recorrido del eje cerebroespinal en el interior de él se aprecia un canal que modifica la propia uniformidad de su calibre, ampliándose o estrechándose según las regiones que se examinen: es el canal central del epéndimo. En él, como en los espacios delimitados por las meninges, circula una sustancia, compleja en cuantos a su composición, denominada líquido cefalorraquídeo, cuya función es la de evitar que los traumas de cierta entidad repercutan, transmitiéndose directamente sobre el neuroeje. En el espesor de la sustancia encefaloespinal se encuentran, ordenadamente dispuestas, los elementos nerviosos, reagrupados, formando los denominados núcleos, cada uno de los cuales, como es conocido, está provisto de prolongaciones dendríticas y de una neurita. La mayoría de las neuritas, de longitud variable, se unen formando fascículos nerviosos que, por lo general, salen del SNC o, como se dice en lenguaje anatómico, emergen en puntos del neuroeje bien individualizados y recorren tramos más o menos largos, alcanzando las áreas de inervación. Los citados haces constituyen las vías nerviosas (piramidales, sensoriales, de asociación, etc.), que proceden desde los centros neuroaxiales (vías eferentes) y conducen estímulos motores o que provienen de la periferia (vías aferentes), y conducen sensaciones más o menos en el límite de la conciencia.
        A la localización normal de las diferentes partes ayudan los elementos de sostén del SNC, definidos con el término de neuroglia y de células ependimales. Las primeras (células de oligodendroglia, microglia y astrositos están situadas en el contexto del SNC, y con sus propias prolongaciones forman una red más o menos amplia de mallas irregulares, útil para las relaciones con las neuronas; las segunda, que mantienen los caracteres de células epiteliales, revisten internamente el canal homónimo y dan lugar a una membrana limitante interna. De la parte basal de las células del epéndimo, colocada hacia la sustancia neuroaxial, se originan unas finas prolongaciones que se ramifican en el seno de la sustancia misma y con sus extremidades en forma de finos pedículos envuelven todo el contorno de los vasos; en correspondencia de la porción periférica de la misma sustancia, justo por debajo de la piamadre, otros pedículos forman la membrana limitante externa.
        En el seno del neuroeje se observa la presencia de dos tipos de sustancias, las cuales, a causa del color que poseen, se denominan sustancia blanca y sustancia gris. Estas están distribuidas de una forma típica, y en algunos segmentos del eje encefaloespinal se encuentran a veces en compañía de la sustancia gris, pequeños, debidos a masas de elementos nervioso funcional y morfológicamente distintos. También los centros nerviosos, están definidos como zonas de llegada o de partida de los estímulos relativos a las actividades neurológicas más amplias y complejas.
        De las cinco vesículas cerebrales primordiales, que, en sentido cráneo-caudal, están representadas por el telencéfalo, diencéfalo, mesencéfalo, metencéfalo y mielencéfalo, toman su origen para describir, delimitando así mejor los diferentes segmentos del encéfalo; la médula espinal viene descrita, por lo tanto, como el segmento que se desarrolla caudalmente al mielencéfalo.

3.3.1.1. Cerebro
        El cerebro humano es una muy compleja maquinaria biológica que contiene millones de neuronas (que son en cierto modo “procesadores” elementales) y 100.000.000.000.000 (1014) conexiones entre ellas, con idéntica capacidad en bits.
        Esto es mucho más que el número de estrellas que se estima que hay en la Vía Láctea (1011) y equivale a unos 20 millones de libros de 500 páginas, ¡ o sea la suma de todos los textos actualmente contenidos en todas las bibliotecas de la Tierra!. El cerebro es la computadora de mayor capacidad de almacenamiento de información del mundo (280 trillones de Bytes). La unidad anatómica y funcional del cerebro es la neurona (célula del sistema nervioso). El cerebro humano pesa menos de 1 y ½ Kilogramo masa, y contiene unas 10.000 millones de neuronas, cada una de ellas establece entre 10.000 y 50.000 contactos con las células vecinas, y pueden recibir hasta 200.000 mensajes.
   El cerebro corresponde a la porción más desarrollada del encéfalo. Está dividido en dos mitades, llamadas hemisferios cerebrales, uno derecho y otro izquierdo.El encéfalo es la parte del sistema nervioso central encerrada en la cavidad craneal.
Se divide en:

  • Cerebro anterior.
  • Cerebro medio.
  • Cerebro posterior.

        El cerebro posterior o romboencéfalo se encuentra localizado en la parte inmediatamente superior de la medula espinal y está formado por tres estructuras: el bulbo, la protuberancia o puente, y el cerebelo. En él se encuentra, también, el cuarto ventrículo.
        El cerebro anterior o proencéfalo se divide en diencéfalo y telencéfalo. El diencéfalo comprende: el tálamo, el hipotálamo, el quiasma óptico, la hipófisis, los tubérculos mamilares y la cavidad llamada tercer ventrículo.
        El teléncefalo está formado por los ganglios basales: núcleos caudado y lenticular que forman el cuerpo estriado, y el cuerpo amigdalino y el claustro; el rinencéfalo, el hipocampo y el área septal, que forman el sistema límbico; y la corteza cerebral o neocortex.
        El ensanchamiento del teléncefalo forma los hemisferios cerebrales que constan de tres lóbulos: frontal, temporal y occipital. Externamente los hemisferios tienen múltiples pliegues separados por hendiduras que cuando son profundas se llaman cisuras.
        Los dos hemisferios están unidos por el cuerpo calloso, formado por fibras que cruzan de un hemisferio a otro.
        La corteza cerebral es una capa de sustancia gris que se extiende sobre la superficie de los hemisferios.
        De estas estructuras del encéfalo sólo vamos a estudiar algunas que tienen importancia más resaltante para comprender las bases fisiológicas de la conducta.
        En el cerebro se distinguen tres estructuras fundamentales, que son: la corteza cerebral, formada por una sustancia gris (los somas de las neuronas); la porción o masa central, constituida por una sustancia blanca o cuerpo calloso (los axones de las neuronas) y los núcleos debase, formados por agrupaciones o gránulos de sustancias gris.
     La corteza cerebral presenta ciertos pliegues y hendiduras. Los pliegues se denominan circunvoluciones. En ella se producen las más complejas interconexiones neuronales, que proporcionan al hombre su capacidad intelectual y emocional.
        Los hemisferios. El hemisferio derecho y el izquierdo controlan funciones absolutamente diferentes. Mientras el primero manda sobre facultades como la capacidad creativa, artística y la orientación espacial; el segundo lo hace sobre otras, como el cálculo matemático, la comprensión verbal y la memoria. A pesar de ello, ambos se complementan.
    Cada hemisferio esta externamente dividido en cuatro lóbulos estos son: frontal, parietal, occipital y temporal. En ellos se encuentran áreas motoras y sensitivas
específicas. El control del cuerpo por parte de los hemisferios es cruzado. Es decir, el hemisferio derecho domina la mitad izquierda del cuerpo, y el izquierdo, la derecha.
    La actividad del cerebro consiste en procesar miles de millones de impulsos eléctricos (impulsos nerviosos) que viajan a través de las neuronas a una velocidad que alcanzan los 300 Kilómetros sobre hora (Km/h), y cuya frecuencia o número de pulsaciones constituye el elemento variable del mensaje codificado. Pero el impulso nervioso, no puede saltar de una neurona a otra. Para salvar la distancia, la neurona libera un auténtico ‘mensajero químico’, llamado neurotransmisor. Se llaman neurotransmisor o neurohumor a toda sustancia química liberada por cualquier terminación nerviosa que transmite un impulso de una neurona a otra a un músculo o a una glándula. El lugar donde dos neuronas se unen (no físicamente) se llama sinapsis. Los impulsos nerviosos pasan por la sinapsis en una sola dirección, del axón de una neurona a la dendrita de la otra neurona.
    Nuestra salud mental depende en gran medida de lo que le ocurra al neurotransmisor en el camino. Si es destruido por enzimas perjudiciales antes de llegar a su destino, o al llegar al axón vecino no encuentra al destinatario del mensaje, la comunicación se corta. También puede suceder que las neuronas del cerebro, por alguna tara genética o alguna lesión exterior, no forman suficiente cantidad de cierto neurotransmisor químico.
    El cerebro es un órgano de enorme complejidad y los procesos bioquímicos que intervienen en su funcionamiento son tan precisos y delicados, que diversas sustancias ingeridas, aspiradas o inyectadas alteran su funcionamiento o lo dañan.
El cerebro, que se presenta generalmente en forma de un grueso ovoide con la extremidad posterior más amplia respecto a la anterior, ocupa gran parte del cráneo, incluida la fosa craneal posterior. El volumen y el peso son variables según la edad, la forma del cráneo etc., y además se distinguen claramente según el sexo.
        En el cerebro distinguiremos una porción convexa, en relación con la calota craneal, y una base que constituye su cara inferior. Una fisura longitudinal bastante profunda divide parcialmente estas partes en los hemisferios, derecho e izquierdo. En el seno de esta fisura ínterhemisférica se encuentra una prolongación de la duramadre, hoz del cerebro, que llega a encontrar en la parte media de los dos hemisferios una lámina de sustancia blanca que constituye el segmento de unión entre estos últimos y que se conoce con el nombre de cuerpo calloso. En correspondencia a esta formación en la cara basal del cerebro se aprecian como medios de conexión de naturaleza nerviosa entre los dos hemisferios las partes de sustancia blanca y gris conocidas como formaciones comisurales de la base. Otras formaciones ínterhemisféricas están representadas por el quiasma de los nervios ópticos, por las cintillas ópticas, por el tuber cinereum, formados en parte por sustancia blanca y en parte por sustancia gris.
        Toda la superficie del cerebro, como todas las otras formaciones contenidas en el cráneo, presentan una serie de salientes (circunvoluciones) y de surcos más o menos profundos (fisuras) que le confieren un aspecto muy característico y los subdividen en lóbulos (frontales, temporales, occipital, etc.) de gran importancia, especialmente las numerosas alteraciones patológicas que se dan en estas zonas. La fisura lateral o de Silvio se inicia en la cara inferior de cada hemisferio cerebral, formando una curvatura muy manifiesta y encontrándose luego también en la cara lateral de éste en la unión entre el tercio medio con el tercio posterior. En la profundidad del surco está contenida, además de la arteria cerebral media, rama de la arteria carótida interna, una formación cortical muy importante denominada ínsula de Reil o lóbulo de la ínsula. Por la presencia de la cisura de Silvio, la parte basal de la extremidad anterior del hemisferio cerebral se divide en una parte pre-Silviana, que contiene el complejo olfatorio (trígono, cintillas, etc.), y en una parte post-Silviana, situada lateralmente a la silla turca del esfenoides. La cisura de Rolando o circunvolución de Rolando, llamada también cisura central o circunvolución central, se inicia en correspondencia a una ramificación (rama posterior) de la circunvolución de Silvio y va hacia arriba y un poco hacia atrás, alcanzando frecuentemente, después de un curso flexuoso, el nivel del borde superointerno de cada hemisferio cerebral, dividiendo claramente el lóbulo frontal del lóbulo parietal, donde la cisura de Silvio separa la parte inferior del lóbulo frontal y del lóbulo parietal del temporal. Por último, la circunvolución parietooccipital o perpendicular lateral se origina del margen superior del hemisferio, yendo hacia delante y hacia abajo, para terminar cerca del borde lateral del mismo hemisferio, dividiendo el lóbulo parietal del lóbulo occipital.
        Cada lóbulo presenta además circunvoluciones menos profundas o surcos que delimitan otras circunvoluciones, en las cuales están situados centros nerviosos de importancia considerable y cuya lesión eventual lleva consigo daños específicos en regiones bien determinadas del organismo. Se aprecia una circunvolución rolándica o frontal ascendente, una circunvolución postrolándica o postcentral, una circunvolución parietal inferior, una primera, segunda y tercera circunvoluciones occipitales, etc…Otras cisuras o surcos se encuentran también en la cara media de cada hemisferio (cisura calloso-marginal, calcarían, perpendicular media), junto a los otros lóbulos y circunvoluciones (circunvolución del cuerpo calloso, circunvolución frontal media, lóbulo temporoccipital), etc.
        Grandes masas de sustancia gris están contenidas en el espesor del cerebro (núcleos subcorticales): éstos forman el cuerpo estriado y el tálamo óptico. El primero está a su vez dividido por fascículo de fibras mielinizadas en dos porciones, que constituyen el núcleo caudado, en relación con el ventrículo lateral, y el núcleo lenticular, colocado al exterior del ventrículo mismo. El tálamo óptico se encuentra en correspondencia del suelo de cada ventrículo lateral, presentando una forma ovoidal, estando constituido, desde un punto de vista estructural, por cuatro núcleos principales de células nerviosas destinado a recibir fibras que provienen del nervio olfatorio; al núcleo externo está en relación con la sensibilidad general, y, por último, el núcleo interno recibe impresiones de la sensibilidad visual.
        En la parte de delante y lateralmente al tálamo óptico, siempre en relación con el suelo de los ventrículos laterales, se encuentra el núcleo caudado, que asume conexiones con el pedúnculo cerebral, con el tálamo óptico, con el núcleo lenticular y con la corteza cerebral. El núcleo lenticular, a su vez, se encuentra un poco al exterior e inferiormente al núcleo caudado, separado de éste y del tálamo óptico mediante una formación gris situada más externa. Las conexiones son análogas a las del núcleo caudado.
En una sección frontal del cerebro, efectuada a nivel de los tubérculos mamilares, la cápsula interna aparece como una lámina de sustancia blanca, comprendida entre el núcleo caudado y el núcleo lenticular, a través de la cual pasan fibras nerviosas de diferente significado morfofuncional: son las fibras óptico-estriadas que unen entre sí los núcleos talámico-caudado, lenticulares, de cada lado; las fibras que desde la corteza cerebral (desde la calota craneal o desde el pie de la misma) alcanzan, modificando sus relaciones con la cápsula interna, los únicos componentes de los núcleos óptico estriados (fascículos léntico-talámicos, fascículos corticobulbares de la motilidad ocular, filamentos nerviosos de las radiaciones talámicas posteriores, en relación con las vías ópticas, filamentos nerviosos en relación con la corteza del lóbulo temporal y en relación con sensaciones acústicas, etc.).
        Mediante los estudios e investigaciones experimentales se ha alcanzado un cierto conocimiento, tanto de los centros como de las vías a través de las cuales el SNC, se pone en relación con el mundo exterior (esteroceptores, efectores somáticos) o con los diferentes distritos del organismo (propioceptores, intraceptores, etc.), habiéndose demostrado de forma clara que todas las zonas de la corteza tienen una relación de interdependencia entre sí, por lo cual la destrucción de un centro puede tener repercusiones sobre otro teóricamente independiente.
        Los biólogos están probando muchas sustancias químicas, tales como narcóticos y tranquilizantes, para saber como afectan a los sistemas enzimáticos y otros compuestos químicos del sistema nervioso. Por ejemplo, ¿cómo afectan las drogas a la química cerebral?. Se ha demostrado científicamente que drogas como la cocaína obliga al cerebro a liberar de inmediato algunos neurotransmisores, sobre todo dopamina, la serotonina y la norepinefrina. Este estímulo exagerado es lo que causa la ‘euforia’ experimentada por el usuario.
    Como la droga bloquea el retorno de los neurotransmisores a las neuronas para su utilización posterior, el cerebro es finalmente forzado al extremo y ansía el estímulo compensatorio, es decir se produce un trastorno de la química cerebral. Los adictos a la cocaína se vuelven dopamino dependientes y cada vez necesitan mayores niveles de dopamina para alcanzar su estado de euforia. No sienten placer con las cosas normales de la vida como una buena comida, una relación sexual, sino que tienen que utilizar drogas cada vez más fuertes para lograr los niveles de dopamina que le produzcan placer.
    El efecto de la cocaína o crack en el cerebro ha sido comparado con el retiro excesivo de fondos bancarios más allá de la cantidad disponible, para gastarlos caprichosamente. El conocimiento de la Química Cerebral es importante para entender cómo funciona el cerebro y poder explicar ciertas enfermedades mentales que aparentemente no tienen cura. Actualmente se está estudiando la posibilidad de tratar con buen éxito algunas enfermedades mentales con sustancias químicas.Las edades que marcan el desarrollo de nuestro cerebro
    No existen etapas muy definidas pero, en líneas generales, de esta manera comienza a formarse, evoluciona y envejece.

Gestación
Dos semanas: las células cerebrales inician su desarrollo.
Cuatro semanas: comienza su división.
Cuarto mes: se desarrollan las neuronas, a un ritmo de 250,000 células por minuto.
Cuarto y quinto mes: las regiones cerebrales empiezan a intercomunicarse. Desde ese
momento hasta los 2 años, se forman los circuitos que rigen el movimiento.Nacimiento y Progresión
    Entre los 2 y 4 meses: el sentido de la vista experimenta su evolución más espectacular.
Cada neurona se conecta con otras 15,000.
A los 2 años: comenzamos a adquirir nociones abstractas y se produce nuestra explosión léxica. Así y hasta los 8 años, incorporamos y asimilamos, como media, una palabra nueva cada hora.
Hasta los 6 años: es como un libro abierto que lo absorbe todo. La estimulación genera un mayor número de conexiones.
Alrededor de los 7 años: ya somos capaces de ejecutar operaciones concretas.
Hasta los 23 años: aproximadamente, el cerebro sigue desarrollándose.

Declive
    A partir de los 40 se empiezan a perder entre 10,000 y 20,000 neuronas diarias, como media.
Alrededor de los 80 años: la muerte de las neuronas es compensada por el aumento de la capacidad de contacto entre las que quedan.

Formaciones – Revestimiento – Liquido Del SNC.

Formaciones: Los ventrículos laterales se encuentran en los hemisferios cerebrales y van desde el lóbulo frontal hasta el lóbulo occipital. Constituyen cavidades anfractuosas por los salientes en su interior de protuberancias de la sustancia cerebral más o menos pronunciadas. Los ventrículos laterales, así como las otras formaciones cavitarias, están revestidos enteramente por células ependimales que han conservado los caracteres propios del revestimiento ectodérmico de los primeros períodos del desarrollo. Cada ventrículo lateral comunica con el denominado III ventrículo mediante el foramen de Monro, de tal manera que el líquido cefalorraquídeo contenido en ellos puede recorrer todo el tubo neural. El III ventrículo, con un aspecto en embudo con su base hacia arriba y comprendido entre los talámos ópticos, el fórnix y la coroides superior comunica con el IV ventrículo descrito a nivel del bulbo mediante el acueducto de Silvio. De aquí el líquido cefalorraquídeo traspasa al canal central del epéndimo, al centro de la médula espinal, que alcanza hasta el nivel de la II vértebra lumbar.

Los plexos coroideos, la membrana coroidea superior y la membrana coroidea inferior son estructuralmente pequeñas formaciones vasculares, recubiertas por la piamadre y situadas en los ventrículos laterales (y, respectivamente, en el III y IV ventrículo), encargadas, a través de los cuales el suero se extravasa a los espacios perivasculares. La vía de circulación está constituida por determinadas formaciones vasculares que se encuentran en la duramadre de la calota craneal, de las cuales quedan testimonio sobre las paredes óseas internas de algunas huellas digitiformes capaces de acogerlas (granulaciones de Pacchioni). Desde el punto de vista de su composición, el líquido cefalorraquídeo difiere del suero sanguíneo sólo por la distinta proporción de las sustancias en él contenidas.

Liquido Cefalorraquideo: se halla en el espacio subaracnoideo, delimitado por una hoja parietal, adherida a la duramadre, y una hoja visceral, adherida a la piamadre. En el conjunto forman la porción intermedia de las meninges encefálicas o aracnoides. La duramadre representa la meninge externa y forma una membrana de naturaleza fibrosa, que envuelve el eje encefaloespinal en toda su extensión y adhiriéndose con su superficie externa más o menos íntimamente, según la edad, a las paredes internas del cráneo y a lo largo del canal vertebral, estando separada de las partes óseas mediante un espacio (espacio epidural) ocupado por tejido adiposo o por plexos venosos intrarraquídeos.

Revestimiento: la duramadre acompaña, revistiéndolo completamente hasta la altura de los orificios de conjunción, a los nervios espinales. En particular, hacia la extremidad inferior de la médula espinal, la duramadre se estrecha formando un fondo ciego, denominado como dural, y termina envolviendo el filum terminal.

La duramadre, a nivel del cráneo, se adhiere a su capa interna mediante segmentos fibrosos que de ella parten y mediante formaciones vasculares que hacen la superficie de ésta un tanto irregular. De la cara interna de la duramadre cefálica salen septos fibrosos que van a constituir la hoz del cerebelo, que se insinúa entre los dos hemisferios cerebelosos, y la denominada tienda del cerebelo, que separa este órgano de los lóbulos cerebrales occipitales. La duramadre está constituida por fascículos de fibras dispuestos de diferentes formas, y, por lo general, según el curso de la hoja meníngea y de algunas fibras elásticas.

La piamadre, formada por fascículos fibrosos dirigidos longitudinalmente y en sentido circular, se adhiere íntimamente y sigue con diferentes aspectos todas las inflexiones de las circunvoluciones de la médula espinal y del cerebro, dando lugar a algunas formaciones, (plexos coroideos, etc.).

Vascularización del SNC.

    La irrigación arterial cerebral está a cargo de las ramas de la carótida interna y de las arterias vertebrales; de las carótidas internas provienen las arterias cerebrales anterior y media, la arteria coroidea anterior y la arteria comunicante posterior; de las arterias vertebrales provienen las arterias cerebrales posteriores, las cuales, uniéndose con algunas ramas del sistema anterior, provenientes, forman el denominado polígono de Willis, situado en la base del cerebro. Este, en su parte anterior, está formado por las dos arterias cerebrales anteriores, unidas por la arteria comunicante homónima, y, posteriormente, por las dos arterias cerebrales posteriores anastomosadas mediante las comunicantes posteriores con la arteria carótida interna.
    La arteria cerebral media o arteria Silviana se encarga de la irrigación de la corteza cerebral correspondiente a la superficie lateral del hemisferio del propio lado; la arteria cerebral anterior irriga parte de la superficie medial del mismo hemisferio; así, pues, resulta que el cerebro presenta una abundante red anastomótica que explica la posibilidad de un mantenimiento funcional. Las venas acompañan, por lo general, a las subdivisiones de las ramas arteriales. Por lo que respecta a las vías linfáticas, se debe subrayar que la linfa, que como en otros segmentos del neuroeje no posee una clara distribución, se distribuye de forma variable a lo largo de los intersticios de las diferentes zonas encefaloespinales, vecina a los vasos sanguíneos.
    A la médula llegan las arterias espinales anteriores, posteriores y laterales, que provienen todas ellas de las arterias vertebrales, con exclusión de las últimas, que a nivel del tórax y de la región lumbar y sacra están irrigadas, respectivamente, por las arterias intercostales, arterias lumbares y arterias sacras.

Los nervios encefálicos, aun perteneciendo, por su curso, a la porción periférica del neuroeje, tienen sus propios núcleos de origen o de terminación en el SNC: el nervio olfatorio proviene de la mucosa nasal y alcanza el bulbo olfativo del encéfalo; el nervio óptico, en conexión con la retina, llega al lóbulo occipital; el nervio oculomotor común tiene su propio origen en los núcleos ventrales del mesencéfalo, y en éste a la altura del pie del pedúnculo cerebral; el nervio oculomotor interno posee los núcleos de origen en la extremidad caudal del mesencéfalo; el trigémino (motor y sensitivo) tiene su origen a la altura del puente (los núcleos motores) y en el ganglio semilunar de Gasser (los núcleos sensitivos); el nervio abductor u óculo motor externo tiene también su origen en los núcleos situados, en el puente; el nervio facial se origina en los núcleos del puente; el acústico (vestibular y coclear) se origina en el ganglio vestibular y en el ganglio de Corti; el nervio glosofaríngeo (sensitivo y motor) se origina del ganglio superior, del ganglio petroso y de los núcleos situados en el bulbo; el vago (motor y sensitivo) se origina del núcleo ambiguo del bulbo y de los ganglios nodal y yugular; el nervio accesorio tiene su origen en la sustancia gris de la médula espinal (tramo cervical); el hipogloso tiene su origen en los núcleos grises situados en la médula oblonga.

3.3.1.1.1. Ganglios basales.
    Los ganglios basales o núcleos de la base son un conjunto de estructuras localizadas profundamente en la base del encéfalo y que incluyen centros como el estriado (caudo-putamen), el globo pálido, la substancia negra o el núcleo subtalámico. Estas estructuras y sus conexiones desempeñan un papel fundamental en el control del movimiento. La degeneración de las neuronas de algunas de estas estructuras da lugar a enfermedades tan conocidas como la Enfermedad de Parkinson o la Enfermedad de Huntington, cuyo substrato fundamental está constituido por la degeneración de las neuronas dopaminérgicas de la substancia negra y la degeneración de las neuronas GABAérgicas del estriado, respectivamente, lo cual da lugar subsiguientemente al desajuste de los circuitos que conectan los distintos componentes de los gánglios basales. Provocando experimentalmente la degeneración de dichos grupos neuronales mediante neurotoxinas específicas se obtienen modelos animales de estos procesos neurodegenerativos.
    Actualmente se estudian los ganglios basales tanto en condiciones normales como patológicas, realizándose manipulaciones sobre dichos modelos animales y sobre animales normales, utilizando tecnicas de estereotaxia, inyección de neurotóxinas, inmunohistoquímica, hibridación in situ, agonistas y antagonistas de receptores, estudios de conducta animal, cultivos celulares y transplantes de neuronas. El transplante en el sistema nervioso central de nuevas células que pudiesen realizar, al
menos parcialmente, la función de las neuronas degeneradas constituye en la actualidad uno de los campos de investigación más apasionantes. Se han realizado desde hace años transplantes neuronales tanto en modelos animales de enfermedad de Parkinson como en modelos animales de enfermedad de Huntington utilizando células de origen fetal. En la actualidad una de las lineas de trabajo esta dirigida a la posible utilización de células nerviosas progenitoras en cultivo como fuente de células para transplante que no requiera la utilización de tejido procedente de fetos.

3.4.1.2. Corteza cerebral.
        La corteza cerebral es una lámina gris, formada por cuerpos de neuronas, que cubre los hemisferios cerebrales y cuyo grosor varía de 1,25 mm en el lóbulo occipital a 4 mm en el lóbulo anterior.
        Se calcula que en la corteza del cerebro humano hay unos siete millones de neuronas. Aproximadamente la mitad de la corteza forma las paredes de los surcos de los hemisferios y no está expuesta en la superficie cerebral.
        Las neuronas de la corteza están dispuestas en capas bastante diferenciadas. Las fibras nerviosas que nacen de ellas establecen múltiples conexiones entre las distintas capas y zonas, lo que permite que una señal llegada a la corteza se extienda y persista. Así mismo, los impulsos eferentes que nacen de un área pueden llegar por las conexiones a otras, o a zonas cercanas a la primera haciendo que continúe la actividad.
        Las neuronas de asociación hacen que los impulsos que llegan a la corteza duren un tiempo considerable y se extiendan a gran número de neuronas. Así un pequeño ruido percibido por la corteza puede suscitar una actividad prolongada de las neuronas del área correspondiente y provocar una respuesta externa.

Areas corticales
        La corteza cerebral, también llamada “córtex”, presenta diferencias que han hecho que se la divida en áreas con características propias, en cuanto a su composición de las capas celulares, al espesor, por el número de fibras aferentes y eferentes y por las funciones que cumplen.

Teniendo en cuenta el aspecto funcional, se encuentran en la corteza:

Areas motrices
        La principal área motora, 4 de Brodmann, se halla situada delante del surco central o cisura de rolando. Posee células gigantes de las que nacen las vías corticoespinal y corticobulbar con axones para los músculos estriados del organismo.
        En la parte más alta de esta área se localiza la zona para los movimientos de los miembros más distantes: pies, rodillas, cadera; y en las partes más bajas los músculos para la masticación, deglución, caza cabeza, cuello y las zonas más próximas de las extremidades.
Además de esta área, existe otra situada por delante de ella, que se considera promotora y cuya lesión produce pérdida temporal de las destrezas adquiridas.
        Estás áreas envían los impulsos para la acción voluntaria, participando en la misma otros centros, ya que el sistema nervioso funciona en forma integral.
        Como las vías aferentes y eferentes cruzan a nivel de la médula o del bulbo, el hemisferio cerebral derecho rige los movimientos del lado corporal izquierdo, y el hemisferio izquierdo los del lado derecho.

Areas sensoriales
        Son las áreas en las que terminan las fibras sensitivas que transmiten impulsos visuales, auditivos, olfativos y sensaciones desde la superficie del cuerpo y tejidos profundos
Están distribuidas de la siguiente forma:

Área somestésica:
        Recibe, a través del tálamo, los impulsos que rigen la sensibilidad corporal general procedentes de la piel, los tejidos, músculos, articulaciones y tendones del lado opuesto del cuerpo.
        Se halla en la circunvolución central posterior, detrás de la Cisura de rolando y frente a la representación motora.Funciones del Área Somestésica:

  • Apreciación de las diferencias de peso.
  • Discriminación espacial.
  • Localización táctil.
  • Apreciación de tamaño y forma.
  • Semejanzas o diferencias de temperatura.
  • Todos los aspectos de la sensación que requieren comparación y juicio.
  • Área visual:
            Esta situada en el lóbulo occipital. En ella se aprecian zonas específicas para la visión de la mácula o central; para la periferia de la retina y para las mitades superior e inferior de la retina.
    Área auditiva:
            Se halla situada en los lóbulos temporales, por debajo de la cisura lateral o de silvio.
    Parece ser que cada oído tiene representación bilateral en la corteza por lo que al extirpar un lóbulo temporal no se sufre mayor disminución de la audición.
    Área olfativa:
            Se sitúa en loa circunvolución del hipocampo, próxima a la auditiva. Las investigaciones han revelado poco sobre esta área.
    Área gustativa:
            Los pocos datos que hay sobre ella indican que se halla en el extremo inferior de la circunvolución central posterior.
    Areas de asociación
            Son áreas que no reciben directamente impulsos sensitivos sino que correlacionan los impulsos recibidos de oros centros.

        En los últimos años cada vez se utiliza menos esta expresión porque se conocen mejor las conexiones tálamo-corticales y las funciones de las distintas áreas.
            En las secciones efectuadas sobre el encéfalo se aprecia que éste presenta hacia la periferia una capa cortical o corteza cerebral constituida por sustancia gris, encontrándose en la parte más interna la sustancia blanca, en el espesor de la cual son visibles núcleos más o menos grandes de sustancia gris. Los estudios efectuados sobre la estructura de la sustancia gris cortical han puesto de manifiesto la existencia en su espesor de seis capas superpuestas (isocórtex) de células nerviosas que, procediendo desde el exterior hacia el interior, son:

    • Estrato zonal o molecular con escasas células nerviosas, por lo general fusiformes, mezcladas con elementos más numerosos de naturaleza neuroglica.
    • Estrato granuloso externo o de las pequeñas células piramidales, constituido por numerosas células de pequeño volumen, algunas de forma piramidal.
    • Estrato de células piramidales, constituido de preferencia por células de aspecto periforme o piramidal, cuyo tamaño va progresivamente aumentando hacia las capas más profundas.
    • Estrato granular interno, con células que tienen una cierta semejanza con las de la segunda capa.
    • Estrato de las grandes células piramidales o de Betz, cuyo volumen alcanza cerca de las 70-80 micras.
    • Estrato de las células polimórficas, que presenta elementos celulares de diferentes formas y volúmenes.

    Se aprecia además, que estos estratos no están siempre presentes en todas las zonas de la corteza cerebral (alocórtex). Hay que subrayar que en la mayor parte de la corteza los seis estratos están siempre presentes, aun con variaciones de espesor en cada uno de ellos, y ejerciendo una actividad del todo particular en las zonas en las cuales están mayormente representados algunos tipos de células respecto a otros.

    En la sustancia blanca discurren, por lo general, fibras nerviosas mielínicas, las cuales sirven para poner en relación los diferentes centros cerebrales entre sí o con los órganos efectores periféricos.

    Funciones de la Corteza
    f

    • Retroalimentación: toda área que recibe fibras de otro entro, envía fibras en sentido contrario. Por ejemplo, hay vías córtico-talámicas y tálamo-corticales.
    • Recorticalización: Una señal puede pasar varias veces por un analizador cortical para ser depurada.
    • Facilitación cuando se aplican estímulos consecutivos; e inhibición por fatiga.
    • Toda sensación consciente es fruto de extensa actividad cortical, en la que participan distintas áreas de las fibras de asociación. El funcionamiento cerebral es global e integrado.
    • Los lóbulos frontales participan en la conducta, la personalidad, la memoria, la experiencia afectiva y la conciencia del yo. La sección de los mismos mediante la lobotomía produce depresión, falta de impulso para la acción, pérdida de la capacidad de adaptación a situaciones inesperadas.
    • A través de la corteza se establecen reflejos condicionados, si bien no es necesaria para todas las respuestas condicionadas.
    • Las áreas corticales relacionadas con el lenguaje (área de Broca), se encuentran en un solo hemisferio: el izquierdo en las personas diestras y el derecho en las zurdas. En caso de lesión de este hemisferio puede cumplir su misión el otro.
    • La memoria depende de la corteza, áreas de asociación, aunque intervienen en ella conexiones del tronco cerebral.
    • La corteza actúa: retardando la reacción al estímulo; eligiendo la respuesta; contribuyendo a integrar la acción. Para ello: analiza, sintetiza, correlaciona, integra, modifica.

    3.3.1.2. Cerebelo
       Es una estructura que se ubica detrás del tronco encefálico y debajo del lóbulo occipital de los hemisferios cerebrales. En su parte externa, está formado por una sustancia gris y en la interna por una sustancia blanca. Su función es dirigir la actividad motora del individuo. Controla movimientos musculares amplios  (motricidad gruesa) como caminar, y otros más específicos (motricidad fina) como poner la llave en la cerradura o enhebrar una aguja. Es una estructura con muchas circunvoluciones situada por detrás del cuatro ventrículo y de la protuberancia y unido al tronco cerebral por haces de fibras aferentes, que le llevan impulsos procedentes de la médula, bulbo, puente y cerebro medio y anterior. A su vez, de los núcleos del cerebelo nacen fibras eferentes para cada una de estas regiones.
        En el cerebelo la sustancia gris está en la corteza, mientras que la blanca está en el centro. El cerebelo tiende a ser grande y bien desarrollado en los animales capaces de movimientos precisos y finos; y su extirpación produce pérdida de la precisión y de la coordinación de los movimientos.
            El cerebelo se asemeja morfológicamente a una mariposa, con un cuerpo central alargado en sentido posteroanterior y dos alas dispuestas lateralmente a él, denominadas lóbulos cerebelosos: Las dos superficies del cerebelos (superior cóncava e inferior convexa) son bastante irregulares por la presencia de numerosos surcos más o menos profundos y curvilíneos, con una concavidad anterior y medial. La superficie cerebelosa, y algunos núcleos situados en el interior, están constituidos por sustancia gris (núcleo del techo, núcleo dentado, etc.); la sustancia blanca ocupa la parte restante y contiene numerosas fibras nerviosas, aferentes y eferentes, que llegan o salen del cerebelo a través de los pedúnculos cerebelosos superiores, medios e inferiores. Además se encuentran un discreto número de fibras nerviosas comisurales que ponen en relación zonas del hemisferio del mismo significado funcional y fibras nerviosas asociativas interpuestas entre las láminas de sustancia delimitada por los surcos cerebelosos. De gran importancia son los núcleos dentados, inmersos uno a cada lado en cada lóbulo y constituidos por una estría de sustancia gris, flexuosa, que delimita internamente una zona de sustancia blanca, característicamente reconocible en sección transversal del órgano y que recorre diferentes fibras nerviosas de conexión entre el cerebro y el bulbo, entre el cerebelo y el tálamo óptico, etc.
            Desde el punto de vista histológico las corteza cerebelosa presenta capa externa o molecular formada por células de pequeñas dimensiones, con numerosas prolongaciones; una capa interna o granular, o células de distintas formas y dimensiones y por último, una capa intermedia compuestas por células voluminosas (células de Purkinje), provistas de numerosísimas prolongaciones dendríticas, que alcanzan la capa molecular, y prolongaciones neuríticas que, penetrando en la capa alcanzan los núcleos de sustancias del cerebelo. Están además presentes células de neuroglia distribuidas en forma diferente.

    Funciones:

    • Se asocia a actividades motoras iniciadas en otras partes del sistema nervioso.
    • Contribuye al control de los movimientos voluntarios proporcionándoles precisión y coordinación.
    • Regula y coordina la contracción de los músculos esqueléticos.
    • Controla los impulsos necesarios para llevar a cabo cada movimiento, apreciando la velocidad y calculando el tiempo que se necesitará para alcanzar un punto deseado. Así mismo, frena los movimientos en el momento adecuado y necesario.
    • Ayuda a predecir las posiciones futuras de las extremidades.
    • Es esencial para el mantenimiento de la postura y el equilibrio por sus conexiones kinestésicas y vestibulares.

    3.2.3. Tronco encefálico

        Corresponde a una estructura que está formada por tres subdivisiones. Une la médula con el cerebro. En él, la distribución de la sustancia gris y la blanca es inversa a la del cerebro. La sustancia gris está al centro y la blanca en la periferia. Está constituido por tres partes:  Bulbo raquídeo, ubicado sobre la médula, es el órgano conductor de impulsos sensitivos hacia el cerebro, y de impulsos motores desde el cerebro hacia las otras vías. Como centro elaborador, controla la respiración, la frecuencia cardíaca y la deglución. Protuberancia anular, se encuentra entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo. Su función es la de centro reflejo de las expresiones fuertes como el llanto y la risa. Mesencéfalo, estructura que posee fibras que comunican el cerebelo, el bulbo y la médula con el cerebro. Regula el grado de abertura de la pupila y otras actividades reflejas motoras.El bulbo
            Es una estructura que se halla en el extremo superior de la médula y como prolongación de ella. En el hombre mide unos 3 cm de longitud.
            A nivel del bulbo cruzan algunos haces nerviosos dirigiéndose al lado opuesto del cerebro después de juntarse con los que habían cruzado en la médula. De igual modo las fibras que proceden del cerebro cruzan en el bulbo para dirigirse al lado opuesto a través de la médula.  El bulbo o médula alargada constituye para los numerosos sistemas en él contenidos una de las formaciones más interesantes y complejas del neuroeje, y ocupa la extremidad posterior del cráneo y la parte inicial del espacio vertebral. En él se encuentran diferentes puntos de origen de los nervios craneales y a él llegan las más importantes vías eferentes del S.N.C. Anteriormente está en relación, a través de la duramadre, con la porción basilar del hueso occipital y con la parte de la apófisis odontoide de la II vértebra cervical a través de la interposición de los diferentes ligamentos occipitoalantoideos y del ligamento transverso odontoatlantoideo; posteriormente, está recubierto en parte por el cerebelo y en parte se encuentra libre en el espacio del canal vertebral comprendido entre el occipital y la I vértebra cervical o atlas, mientras que lateralmente, además de relacionarse con el espacio comprendido entre los cóndilos del occipital y la I vértebra cervical, está en relación también con una porción de la arteria vertebral. Observando el bulbo por su superficie ventral se aprecia la presencia de unos condoncillos de fibras nerviosas, las cuales, pasando de la izquierda hacia la derecha y viceversa, se entrecruzan a diferentes alturas. Este aspecto, definido mejor con término de cecussatio pyramidum, ofrece una interesante consideración fisiopatológica, ya que muchas vías nerviosas que provienen del hemisferio derecho pasan, a este nivel, al lado izquierdo y, por otra parte, las vías nerviosas que provienen del hemisferio izquierdo se irradian hacia la parte derecha. De ello se deduce la explicación, en líneas generales, por la cual los procesos patológicos evidenciables en la mitad derecha del cuerpo corresponden a lesiones situadas en el hemisferio izquierdo y viceversa, por lo que respeta a hechos patológicos a cargo de la mitad izquierda del cuerpo.
            Entre el bulbo y la protuberancia emergen las raíces del VI par de nervios craneales, mientras que en límite comprendido entre los fascículos piramidales y las caras laterales del bulbo, o sea el denominado surco lateral, emergen las raíces del nervio hipogloso (XI par de los nervios centrales). En su parte posterior el bulbo presenta dos fascículos de fibras nerviosas que están formados, medialmente, por el fascículo de Goll, y, lateralmente, por el fascículo de Burdach, que provienen de las raíces posteriores (sensitivas) de la médula espinal, las cuales se ramifican en la mitad superior del bulbo, delimitando un espacio triangular abierto en su parte superior, que en su parte profunda posee una dilatación del canal del epéndimo denominado IV ventrículo. También en esta región del neuroeje, además de las formaciones sumariamente descriptas, de sustancia blanca, se encuentran núcleos de sustancia gris.

    Funciones del Bulbo:

    • Es el centro más importante de la vida vegetativa pues en él se encuentran situadas las conexiones centrales relacionadas con la respiración y el ritmo cardíaco, pudiendo ser fatal cualquier lesión de esta región.
    • Sirve de conexión de algunos nervios craneales.
    • El bulbo interviene en los siguientes reflejos: el vómito, la tos, la salivación, la respiración, el estornudo, la succión, la deglución, y el vasomotor.

            Al cerebro le sigue inmediatamente un tramo le sigue inmediatamente un tramo de sustancia encefálica que comprende distintas formaciones; los pedúnculos cerebrales, los pedúnculos cerebelosos superior y medio, los tubérculos cuadrigéminos, el puente de Varolio, etc., que forman parte del denominado istmo del encéfalo. El puente o protuberancia anular presenta relaciones anteriormente con la parte ósea del occipital, y en sus porciones laterales se observa la aparición (origen aparente) de las raíces (motoras y sensitivas) del nervio trigémino (V par de nervios craneales). Sobre la cara posterior del puente, cubierta por el cerebelo, se observa un saliente redondeado en relación con el origen del nervio oculomotor externo (VI par de nervios craneales o nervio abducente). La superficie inferior está en relación con la médula oblonga, mientras que la cara superior corresponde a los pedúnculos cerebrales. De la sustancia blanca del puente forman parte fascículos de fibras nerviosas de carácter motor, sensitivo (fascículo piramidal, fascículo de Reil, etc.) y de asociaciones, que desde la médula oblonga llevan estímulos para la motilidad refleja. Por último, existen, colocados de forma diversa, núcleos de sustancia gris que en parte constituyen puntos de llegada de neuronas, que provienen de la sustancia gris espinal o de la bulbar (núcleo del facial, del abductor, etc.): en parte forman núcleos de sustancia gris propios del puente (núcleo reticulado, oliva superior, etc.), en conexión con el cerebelo mediante el pedúnculo cerebeloso medio y con el cerebro mediante las fibras que alcanzan las zonas corticales de éste.Los pedúnculos cerebrales y los tubérculos cuadrigéminos
        Posterior y superiormente a la protuberancia anular se observan cuatro salientes, mamelonados, dos por cada lado de la línea media, que se denominan cuerpos o tubérculos cuadrigéminos, los cuales constituyen una vía importante de conexión de un cierto número de fibras motoras y sensitivas. Los cuerpos cuadrigéminos anteriores son puntos de llegada de fibras nerviosas que provienen de la retina, o punto de partida para los centros írido-constrictores; a los cuerpos cuadrigéminos posteriores llegan fibras nerviosas que se relacionan con la sensibilidad del oído. Los pedúnculos cerebrales constituyen una importante vía para la conducción de diferentes estímulos, los cuales, recogidos por las neuronas que provienen de diferentes zonas del neuroeje, son llevados a través de un complejo de fibras nerviosas que corresponden a dos formaciones, pertenecientes a los mismos pedúnculos y conocidas con el nombre de calota y pie de los pedúnculos cerebrales. Los pedúnculos cerebelosos tienen fibras eferentes o aferentes del cerebelo, y se presentan unidos mediante una lámina de sustancia blanca y gris en directa dependencia con el vérmix superior del cerebelo. Esta misma formación, que se origina por modificaciones de una parte de la primitiva vesícula mesencefálica, está situada en la fosa craneal posterior y recubierta, a través de una dependencia de la duramadre, por la porción del cerebro que constituye los lóbulos occipitales.
            Son estructuras del mesencéfalo, situadas por encima del puente, que sirven de conexión entre el romboencéfalo y el prosencéfalo. Los tubérculos cuadrigéminos están situados dorsalmente y los pedúnculos cerebrales ventralmente. Cada una de estas estructuras contienen diversos núcleos formados por haces de fibras ascendentes y descendentes.

    Funciones:
            Los pedúnculos cerebrales intervienen en el control reflejo de los movimientos oculares y en la coordinación de estos movimientos con la cabeza y el cuello.
    Los tubérculos cuadrigéminos intervienen en el reflejo de reacción al sonido y en el reflejo visual.

    El tálamo
            Es una masa ovoidea, formada principalmente por sustancia gris, situada en el centro del cerebro que actúa como estación de relevo sensorial o posada sensitiva. Hasta el tálamo llegan las vías aferentes que van hacia el cerebro, excepto las olfativas que lo hacen directamente.
    Del tálamo nacen otras vías que conducen los impulsos hasta la corteza y otros centros. El tálamo propaga los impulsos y quizá los integra. Además, en el nivel talámico se hacen conscientes los estímulos dolorosos.
    Está formado por distintos núcleos de células nerviosas que poseen conexiones, tanto con la corteza como con los niveles inferiores.

    Funciones

    • Es una estación de análisis y de integración sensitivo sensorial: analiza y sintetiza los impulsos sensoriales.
    • Es estación de distribución de señales sensoriales.
    • Es centro de asociación intra-diencefálica y cortico-diencefálica.
    • Algún núcleo parece estar relacionado con la coordinación y regulación de actividades motrices.

    El hipotalamo
            Situado en posición ventral con relación al tálamo y formando e piso y la pared lateral del tercer ventrículo, comprende varios núcleos que se hallan en conexión con el tálamo, el tronco cerebral, la hipófisis y la corteza. Algunos de estos centros son: los tubérculos mamilares y varios fascículos de fibras nerviosas ascendentes y descendentes: fascículo supraopticohipofisiario, fascículo longitudinal dorsal, haz mamilotalámico, por ejemplo.
    Funciones:

    • Controla la hipófisis y, a través de ella, se constituye en regulador endocrino.
    • Activa el mecanismo de la expresión emocional.
    • Excita e integra las reacciones viscerales y somáticas de la emoción.
    • Interviene en el control de la vigilia y del sueño.
    • Es el centro de la regulación térmica del cuerpo.
    • Controla el metabolismo de las grasas.
    • Regula el hambre y la sed.
    • Para formarse una idea de la situación del hipotálamo, pueden consultarse las figuras correspondientes a los puntos: pedúnculos cerebrales y tálamo, tratando de relacionar ambas y las indicaciones anteriores sobre la situación del hipotálamo.

    El cuerpo estriado
        Son masas de sustancia gris, situadas en el interior de los hemisferios cerebrales, formadas por los núcleos: caudado, lenticular y la cápsula interna, que los separa.
        Recibe fibras del tálamo y de la corteza y las que de él nacen se dirigen al tálamo, al hipotálamo y a otros centros.
    Funciones:
            Se conoce muy poco sobre el cuerpo estriado. Generalmente se le considera como “posada motriz”, y se estima que es un eslabón importante en la vía motriz. Pero son aspectos poco conocidos.

     3.2.4. Médula espinal

         Conducto nervioso que se extiende desde el agujero occipital del cráneo hasta la altura de la segunda vértebra lumbar. En su parte inferior termina en un conjunto de fibras o manojo de ramificaciones y en su parte superior se conecta con el bulbo raquídeo. La médula espinal está formada por sustancia gris y blanca. La gris está en el centro, formando una especie de X. En el centro de la sustancia gris existe un canal llamado canal del epéndimo, el cual lo recorre en toda su extensión. La médula espinal tiene 31 pares de nervios, que se disponen a ambos lados de ella.Al bulbo le sigue, justo por debajo del decussatio pyramidum, la médula espinal, formación nerviosa contenida en el canal vertebral. De forma groseramente cilíndrica, en cuanto que es aplanada en sentido anteroposterior, presenta un ensanchamiento fusiforme, superior o cervical, que se sitúa entre la III vértebra cervical y la II vértebra dorsal, y otro ensanchamiento inferior o lumbar que se inicia a nivel de la IX vértebra dorsal, y alcanzan su máximo volumen a nivel de la XII vértebra dorsal, estrechándose más debajo de esta vértebra, hasta llegar a la II lumbar, donde termina en forma de cono terminal, continuándose con los filamentos nerviosos de la denominada cola de caballo hasta la base del cóccix. Tiene una longitud media de 45 cm, con un diámetro de 2,5 cm en su parte media que aumenta hasta 3,6-3,7 cm en los ensanchamientos cervical y dorsolumbar.
            Siguiendo las desviaciones fisiológicas de la columna vertebral, la médula espinal presenta una curvatura cervical de concavidad posterior, una curvatura dorsal con concavidad anterior y se mantiene en posición por continuidad con el bulbo en su parte superior, y con el cóccix mediante una prolongación de la duramadre, en la parte inferior, y a todo lo largo del canal vertebral, a través de conexiones que la misma duramadre asume con las paredes del canal vertebral. Después de haberla separado de sus relaciones, si se distiende la médula espinal sobre una superficie lisa, habrá que considerar una cara anterior o ventral, una cara posterior o dorsal y dos caras laterales.
            A lo largo de la superficie ventral se aprecia un surco bastante profundo, denominado cisura mediana anterior, provisto de una banda transversal o comisura blanca. Sobre la superficie dorsal el surco mediano posterior es más estrecho y menos profundo respecto al anterior, dotado también de un septo medial posterior que alcanza una formación de sustancia gris, denominada comisura gris. A los lados de cada surco se aprecia la presencia, respectivamente, de las raíces, anteriores y posteriores, de los nervios espinales.
            Observando una sección transversal de la médula espinal rápidamente se pone de manifiesto cómo la masa de sustancia blanca se encuentra rodeando periféricamente la agrupación de sustancia gris, característicamente conformada, en cuanto que se presenta como dos semilunas unidas por su parte media por un puente transversal, siempre de sustancia gris, en el centro del cual se encuentra el canal ependimario. De tal manera se distinguen en ella dos astas anteriores, más amplios, especialmente a la altura de los dos ensanchamientos, cervical y lumbar, y dos astas posteriores, más finas. Además, especialmente en los segmentos dorsales de la médula espinal, se observan, en correspondencia con la base de cada asta anterior, una pequeña masa de sustancia gris que constituye la denominada asta lateral. Del asta anterior salen las fibras nerviosas, provenientes de los cuerpos celulares allí situados, que componen las raíces anteriores espinales motoras, y al asta posterior llegan las raíces posteriores de naturaleza sensitiva. Es conocido que todo músculo está inervado por más de una fibra nerviosa; por lo tanto, en la médula existen células nerviosas, distribuidas en más de un segmento, encargadas de dar las prolongaciones nerviosas para la contracción. Así, por ejemplo, las fibras nerviosas del músculo bíceps braquial (uno de los músculos flexores del antebrazo sobre el brazo) tienen sus neuronas, de las cuales parten las neuritas, distribuidas en los segmentos de la médula espinal, comprendida entre el quinto y el sexto segmento cervical (C1- C 2).
            En la sustancia blanca se distinguen tres tipos de formaciones cordonales divididas en cordón anterior, posterior, lateral y que constituyen las vías a través de las cuales las fibras nerviosas del fascículo piramidal directo, del fascículo de Goll y de Burdach, del fascículo piramidal cruzado, cerebeloso directo, etc., representan el conjunto de varias vías eferentes y aferentes de la médula espinal.
            Existe un sistema especial que, desde un punto de vista fisiológico, representa un mecanismo regulador y coordinador y que constituye el sistema extrapiramidal, útil para la función estática y postural, para la motilidad automática, etc.
            Las funciones útiles para la conservación y regulación de la vida forman parte del sistema nervioso vegetativo, cuyos centros están situados en el hipotálamo, en el tronco encefálico y en la médula espinal. También éstos están dotados de vías aferentes y eferentes, de constitución anatómica especial, algunos de ellos situados en el interior o en la periferia de los órganos viscerales.Las dos funciones de la médula espinal son:

    • Centro elaborador de la actividad refleja. Por ejemplo: reflejo rotuliano.
    • Conductora de impulsos sensitivos hacia el cerebro e impulsos motores desde el cerebro hacia los efectores.

        La médula espinal es una masa cilíndrica de tejido nervioso que ocupa el conducto vertebral, tiene 40 ó 45 cm de longitud y se extiende desde el agujero occipital, donde se continúa con el bulbo hasta la región lumbar.
    Está protegida por las membranas meníngeas: piamadre, aracnoides y dura-madre y por el líquido cefalorraquídeo. Desde la región de la segunda vértebra lumbar, donde termina la médula, hasta el cóccix, desciende un filamento delgado llamado “filum terminale” y las raíces de los nervios sacros y lumbares, formando un manojo de fibras que recibe el nombre de “cola de caballo”.

    De la médula salen 31 pares de nervios que le dan un aspecto segmentado: 8 cervicales, 12 torácicos, 5 lumbares, 5 sacros y coxígeo. La médula está compuesta por una sustancia gris formada por cuerpos neuronales, y por la sustancia blanca formada por fibras mielinizadas ascendentes y descendentes.
        Las fibras ascendentes constituyen los haces ascendentes que son sensitivos y conducen los impulsos que reciben de la piel; los músculos y las articulaciones a las distintas zonas cerebrales.
    Las fibras descendentes constituyen los haces descendentes que son motores y conducen los impulsos que provienen de los centros superiores del cerebro a otros que radican en la médula o bien a los músculos y las glándulas.
        La sustancia gris tiene unos ensanchamientos llamados “astas”: dos don dorsales o posteriores; dos ventrales o anteriores y dos intermedias y se localizan entre las dorsales y las ventrales. Las astas dorsales contienen neuronas que controlan las respuestas motoras del sistema nervioso autónomo y las ventrales, neuronas motoras cuyos axones terminan en músculos del sistema somático.
        En el centro de la sustancia gris y a lo largo de ella hay un pequeño canal lleno de líquido cefalorraquídeo.
        Otro aspecto anatómico importante de la médula, es que hay neuronas que sirven de conexión entre las fibras sensitivas y las motoras, lo que da origen a respuestas reflejas que no necesitan ser ordenadas por los centros cerebrales.
    Las funciones que cumple la médula son:

    • Es un centro asociativo, gracias al cual se realizan actos reflejos.
    • Es una vía de doble dirección:
    • De la periferia a los centros cerebrales (sensitiva).
    • De los centros cerebrales a la periferia (motora).

    Los nervios
        Los nervios son, generalmente, haces o conjuntos de axones, salvo los nervios sensoriales que están constituidos por dendritas funcionales largas que van desde el “asta” dorsal de la médula hasta los receptores sensoriales y cumplen la función de conducir los impulsos como los axones.
    Las distintas fibras que componen un nervio se mantienen unidad por tejido conjuntivo.

    Los nervios pueden clasificarse de diversas maneras:

    Por su origen:
    Raquídeos: Constituidos por fibras nerviosas de las raíces anteriores o motrices y de las raíces posteriores o sensitivas, que salen de la médula a través de los agujeros intervertebrales.
    Los nervios raquídeos tienen elementos viscerales y somáticos Los viscerales están relacionados con las estructuras vecinas a los aparatos digestivo, respiratorio, urogenital y el sistema vascular y la mayor parte de las glándulas.
    Los somáticos están relacionados con los tejidos de revestimiento corporal y los músculos voluntarios.

    Craneales: Son 12 pares de nervios que nacen del tronco cerebral, a nivel del cuarto ventrículo, por encima del bulbo y sirven en su mayoría a sentidos especializados de la cara y la cabeza. Su funcionamiento es mixto, es decir, contiene fibras sensitivas y motoras.
    Entre los nervios craneales se encuentran: el olfatorio; el óptico, que se une al sistema nervioso central a nivel del tálamo; el oculomotor común; el troclear o patético; el oculomotor externo; el trigémino, con fibras sensitivas de temperatura, dolor, tacto y presión; el facial; el estato-acústico; con receptores acústicos y de posición y movimientos de la cabeza; el glosofaríngeo; el vago; el espinal accesorio y el hipogloso.

    Por su función:
    Sensitivos o aferentes: Conducen los impulsos que informan de las distintas sensaciones.
    Motores o eferentes: Conducen los impulsos para las funciones motrices.
    Mixtos: Contienen fibras sensitivas y fibras motoras.

    Por los receptores:
    Exteroceptivos: Para impulsos producidos por los estímulos ajenos al cuerpo: tacto, temperatura, dolor, presión, y órganos sensoriales como el ojo y el oído.
    Popioceptivos: Para estímulos nacidos en el mismo cuerpo: músculos, tendones, articulaciones y los relacionados con el equilibrio.
    Interoceptivos: Para los impulsos procedentes de las vísceras: sistema digestivo, respiratorio, circulatorio, urogenital y las glándulas.

    3.3.2. Sistema nervioso periférico (SNP).

           Esta formado por los nervios situados o región externa del sistema nervioso, estos pueden ser craneales (originados en el encéfalo) o raquídeos (espinales originados en la medula). Estos nervios cumplen función sensitivas y motoras, los nervios motores a su ves se dividen en somáticos que llevan informacion a los músculos estriados y el autónomo que lleva informacion al músculo liso, cardiaco y glándulas.

    Según la dirección del flujo de informacion.
    Divisiones aferentes y eferentes
            Los tejidos del sistema nervioso central y periférico están constituidos por células nerviosas que forman vías de informacion centrípetas y vías centrifugas. Por este motivo, suele ser conveniente clasificar las vías neviosas según la dirección en que llevan la informacion. La división aferente del sistema nervioso esta formada por todas las vías centrípetas sensitivas o aferentes. La división aferente consta de todas las vías centrifugas motrices o eferentes. Lo s significados literales de los termino aferentes (que traen) y aferente (que lleva) ayudan a distinguir con mas facilidad estas dos secciones del sistema nervioso.

    Según el control de los efectores
        Es decir los órganos efectores que tiene a su cargo, esta división pertenece a las fibras motoras del sistema nervioso periférico y se realiza en:

  • Somático: Tienen vías motoras (llevan informacion a los órganos somáticos – músculo esquelético), fibras sensitivas (que da una retro alimentación desde los efectores somáticos) y centros integradores que reciben la informacion de las vías sensitivas y generan señales motoras.
  • Autónomo: es independiente del control voluntario aunque la mente consciente influye sobre este. Lleva informacion a los efectores autónomos viscerales que son los músculos lisos, cardiaco y las glándulas. Las vías eferentes del sistema autónomo pueden dividiese en simpático y parasimpático.
  • La división simpática consta de vías que salen de las porciones medias de la medula espinal y prepara al cuerpo para resolver amenazas inmediatas al medio interno. Produce la respuesta ¨ lucha o huida. Las vías parasimpáticas salen del encéfalo o las porciones bajas de la medula espina l y coordinan las actividades normales del cuerpo en reposo.
    Las vías aferentes del sistema nervioso autónomo pertenecen a la división sensitiva visceral, que llevan informacion a los centros integradores autónomos del sistema nervioso central.Sistema nervioso vegetativo o sistema nervioso autónomo
        Denominado también sistema neurovegetativo, o nervioso autónomo, o involuntario, o visceral, o gran simpático, es aquella parte del sistema nervioso que regula las funciones vitales fundamentales que son en gran parte independientes de la conciencia y relativamente autónomas, es decir, las funciones vegetativas (aparato cardiorrespiratorio, glándulas endocrinas, musculatura lisa, aparato pilo sebáceo y sudoríparo, etc.).

    Embriogenesis
            En el curso de la quinta semana del desarrollo del embrión algunas células derivadas de la porción torácica de la cresta neural emigran a cada lado hacia la región colocada inmediatamente por detrás de la aorta. Estas células, denominadas neuroblastos simpáticos o simpatoblastos, van a constituir los dos cordones simpáticos primitivos. Algunos elementos de estos cordones emigran luego hacia el punto de reunión de las raíces dorsal y ventral de los nervios espinales, donde se forman los cordones simpáticos secundarios, de los cuales se originan las cadenas de los ganglios del simpático torácico. Los cordones simpáticos primitivos forman, por el contrario, los ganglios prevertebrales y preaórticos o periaórticos, los cuales se desplazan de su posición original para tener por detrás a los esbozos de la localización de las vísceras a las cuales deberán dar inervación. De una sucesiva prolongación hacia arriba y hacia abajo se originan, respectivamente, los cordones del simpático cervical y la porción lumbosacra, con los respectivos ganglios.
    Por lo que concierne al para simpático, los ganglios situados a lo largo de los nervios oculomotor, facial, glosofaríngeo y vago derivan de las células emigradas del sistema nervioso central o de neuroblastos diferenciados en los ganglios sensitivos del V, VII, y IX par de los nervios craneales.
    El S.N.A. está estrechamente unido con el sistema nervioso relación, con el cual tiene en común estructuras centrales y periféricas. Tiene un significado particular y una gran importancia las relaciones que éste posee con el aparato endocrino.

    Morfología: Para la descripción anatómica, el sistema nervioso vegetativo se subdivide en tres partes, estrechamente unidas entre sí por numerosas fibras aferentes y eferentes:

    • Diecefalocortical
    • Mecencefalo – bulbo – espinal
    • Perifericos

    Centros Neurovegetativos Superiores (diecefalocortical)

    Sistema Neurovegetativo Cortical
            En ellos se encuentra la integración más elevada de las actividades vegetativas. En zonas determinadas de la corteza cerebral, de las cuales las más importantes son la parte del lóbulo frontal, y el sistema límbico. La primera regula las funciones vegetativas (vasomotoras, sudorales, etc.) que acompañan a la actividad motora de los músculos esqueléticos y toma parte incluso en los procesos de integración recíproca entre actividad vegetativa y psíquica. En el sistema límbico tiene lugar una integración entre el estado emocional y las determinadas funciones vegetativas (motilidad gástrica, emisión de orina y heces, constancia en la presión arterial, etc.).Sistema Neurovegetativo Diencefálico
            En el diencéfalo se encuentran numerosos núcleos hipotalámicos, en relación con determinadas funciones metabólicas con el sistema endocrino, y con algunas manifestaciones fundamentales de la vida, como el sueño, la vigilia, el hambre y la sed.

    Centros neurovegetativos intermedio mecencefalo-bulbo-espinal y periféricos
            Comprende tanto centros nerviosos vegetativos situados en el eje cerebroespinal como fibras nerviosas aferentes y eferentes en relación con ellos. Ente ambos sistemas, simpático y parasimpático las fibras eferentes son sustancialmente de dos tipos: preganglionares, que se originan a nivel de la sustancia gris del tronco cerebral o de la médula y terminan en un ganglio, y postganglionares, que se originan de las neuronas ganglionares en contacto sináptico con las primeras y alcanzan al órgano efector. Ya que la distribución anatómica de los ganglios periféricos es notablemente diferente en los dos sistemas, las fibras pre y postganglionares simpáticas y respectivamente parasimpáticas, tienen diferentes longitudes. Los ganglios parasimpáticos están, de hecho, situados en las cercanías del órgano efector o, por añadidura, en el espesor de la pared de este último: las fibras parasimpáticas preganglionares son, por lo tanto, mucho más largas y las postganglionares mucho más cortas. Los ganglios simpáticos, por el contrario, constituyen una doble cadena (cadena del simpático) que se extiende en posición laterovertebral, desde la base del cráneo hasta el cóccix: las fibras preganglionares tienen, pues, un curso muy corto y las postganglionares muy largo.

    Sistema Nervioso Simpático
    Anatomía fisiológica del sistema nervioso simpático
            La organización general de las porciones periféricas del sistema nervioso simpático,  incluyen una de las dos cadenas de ganglios simpáticos paravertebrales situados a ambos lados de la columna vertebral, dos ganglios prevertebrales (el ganglio celíaco y el hipogástrico), y los nervios que se extienden desde los ganglios a los diferentes órganos internos. Los nervios simpáticos se originan en la medula espinal entre los segmentos D1 y L2, y desde allí se dirigen primero a la cadena simpática, y luego a los tejidos y órganos que son estimulados por los nervios simpáticos.

    Sistema Ortosimpático
            El sistema simpático u ortosimpático está compuesto, en los dos lados del cuerpo, por una cadena de ganglios, ganglios simpáticos vertebrales, reunidos entre sí por cordones longitudinales intermedios de fibras nerviosas, formando dos troncos (cadena del simpático) que tienen su curso desde la base del cráneo hasta el cóccix, disponiéndose antero – lateralmente respecto a la columna vertebral. Los ganglios vertebrales, con relación a su localización, se distinguen en cervicales, torácicos, lumbares, sacros y coccígeos. Para cada lado, los ganglios cervicales son tres (de los cuales el superior es mucho más grueso), los torácicos once, los lumbares cinco y los sacros cuatro. Sus dimensiones varían, oscilando, por lo general, alrededor de un cm de diámetro; tienen aspecto fusiforme u ovoidal; son consistentes y aparecen de un color gris rosáceo. También los cordones intermedios que unen los ganglios vertebrales entre sí, tienen un color gris rosáceo, siendo, por lo demás, simples, a veces dobles, y estando constituidos principalmente por fibras nerviosas amielínicas. Todos los ganglios vertebrales están en conexión con los nervios espinales mediante las ramas comunicantes, que se originan del tronco del nervio espinal apenas constituido o de la rama anterior del mismo. Las ramas comunicantes con los nervios torácicos y con los primeros dos o tres nervios lumbares dan como resultado una rama comunicante blanca, formada esencialmente por fibras mielínicas, y una rama comunicante gris, formada preferentemente por fibras amielínicas; las cervicales, las últimas dos o tres lumbares y los nervios sacro y coccígeo poseen ramas comunicantes grises solamente. De los troncos del simpático se originan las ramas periféricas, constituidas preferentemente por fibras amielínicas, la mayor parte de las cuales siguen el curso de los vasos arteriales. Antes de distribuirse por los órganos, muchas ramas se ponen en relación con los ganglios situados por delante de la aorta torácica y abdominal (ganglios preaórticos o prevertebrales) y luego, en su curso último, se disponen en forma de plexo alrededor de los vasos arteriales terminales, siguiéndolos en su distribución entre los órganos. A lo largo de estos plexos se encuentran ganglios periféricos y terminales, que a veces, especialmente en la cercanía de los órganos, pueden estar representados sólo por células aisladas (metasimpáticos).

    Las ramas periféricas del simpático contienen fibras eferentes y aferentes:
        Las fibras eferentes preganglionares se originan de las células de pequeñas dimensiones y de aspecto estrellado que se sitúa en la sustancia gris del asta lateral de la médula espinal en el tramo comprendido entre el primer segmento torácico y el segundo o tercer segmento lumbar (células radiculares viscerales). Los abones de estas células (fibras preganglionares mielínicas) salen de la médula con las fibras somatomotoras, es decir, con las raíces anteriores de los relativos nervios periféricos torácicos y lumbares, pasando al respectivo ramo comunicante blanco y alcanzando el tronco del simpático, y terminan en un ganglio vertebral, que puede ser aquel del nivel correspondiente, o superior (hasta el ganglio cervical), o inferior (hasta el ganglio coccígeo); a la vez, atravesando el tronco del simpático, o recorriendo en un ramo periférico que emana del tronco, se sitúan más lejos, hasta llegar a un ganglio prevertebral o peraórtico o a un ganglio todavía más distal. En este caso la rama periférica que él contiene debe ser considerada como la continuación de la rama comunicante, alargándose considerablemente: los nervios esplácnicos son el ejemplo más significativo. Las fibras preganglionares llegan al ganglio simpático, arborizándose alrededor de las células, originándose de estas arborizaciones las fibras postganglionares, generalmente amielínicas, destinadas a los órganos periféricos. Algunas de estas fibras, a través del ramo comunicante gris, pasan a los nervios espinales y se distribuyen a la musculatura lisa, a las glándulas de la piel y a los vasos de los miembros, de la pared del dorso, de las meninges y del raques; las otras, que pueden nacer también de ganglios más periféricos, siguen el curso de los vasos sanguíneos, inervando las vísceras del tórax y del abdomen y diferentes estructuras de la cabeza. Reciben fibras de los nervios periféricos del simpático al ojo, los vasos y las glándulas endocrinas, el corazón, los pulmones, el aparato digestivo y las glándulas anexas y el aparato urogenital.
        Las fibras aferentes o sensitivas se originan de una célula en T situada en los ganglios espinales, no diferenciable histológicamente de las neuronas sensitivas de los nervios cerebroespinales. La prolongación periférica de esta célula se inicia en una terminación nerviosa situada periféricamente o en los músculos lisos, o en las paredes de los vasos, o en un órgano periférico del sentido, y corre por los troncos nerviosos junto con las fibras eferentes y las fibras somáticas. Las prolongaciones del cuerpo y de los miembros llegan a la médula, pasando directamente al nervio correspondiente raíz posterior. Los que, por el contrario, derivan de los órganos viscerales torácicos y abdominales y de las paredes de los vasos recorren en las ramas periféricas del simpático, alcanzando un ganglio de la cadena y de allí, pasan a la raíz posterior del nervio espinal. Las prolongaciones próximas de la célula en T penetran en la médula de la raíz posterior, poniéndose en relación, directamente o mediante neuronas asociativas, con las células de origen de las fibras preganglionares, e integran así los arcos reflejos del sistema autónomo y de los centros vegetativos superior, Diencefálico y cortical.
            Las dos cadenas del simpático, compuestas, por los ganglios vertebrales y por los cordones intermedios que les unen, están extendidas en toda la longitud de la columna vertebral, desde la base del cráneo hasta el cóccix, de manera continua. Las dividiremos en cuatro segmentos: cervical – torácico – lumbar – pélvico:

    Simpático Cervical
            Esta formación nerviosa se apoya sobre la aponeurosis prevertebral, que la separa de los músculos largos del cuello y largo de la cabeza, por delante de las apófisis transversas de las vértebras cervicales. En su curso descendente se encuentra colocada por detrás e internamente al fascículo vasculonervioso del cuello, más exactamente por detrás de la vena yugular interna: cerca de la apertura superior del tórax se desplaza lateralmente y cruza la cara posterior de la arteria subclavia, en las cercanías del origen de la arteria vertebral. Las neuronas preganglionares están en el segmento torácico y cervical de la médula, de donde las fibras preganglionares salen por la vía de los ramos comunicantes blancos torácicos, para unirse con las neuronas postganglionares de los ganglios cervicales; de hecho, estos últimos están unidos a los nervios espinales por ramos comunicantes grises, que no contienen fibras preganglionares, sino blancas. A lo largo del tronco simpático cervical se intercalan tres ganglios, en parte fusionados entre sí: cervical superior, cervical medio y cervical inferior. El ganglio cervical superior, que es el más voluminoso, se encuentra a la altura de la apófisis transversa de la II y III vértebras cervicales y está en relación con el fascículo neurovascular del cuello y con los nervios glosofaríngeo, hipogloso y vago, con los cuales también tiene anastomosis. Recibe fibras preganglionares de los primeros cuatro nervios torácicos. De las fibras postganglionares algunas pasan a través de los ramos comunes grises y alcanzan los primeros tres o cuatro nervios cervicales para inervar los vasos, folículos pilíferos y glándulas sudoríparas de las regiones correspondientes; otras se unen con los ganglios situados en las cercanías; otras, por último, van a constituir las ramas periféricas. De éstas, algunas revisten particular importancia:
            El nervio carotídeo interno, que se desplaza de la extremidad superior y se coloca por arriba con la arteria carótida interna, alrededor de la cual forma primero, a la altura del canal carotídeo, el plexo pericarotídeo (del cual derivan los nervios carotidotimpánicos), y, a la altura del seno cavernoso, el plexo cavernoso. Este último da lugar a otros plexos alrededor de las ramas que salen de la carótida interna, como el plexo oftálmico y los plexos de la arteria cerebral anterior y media; se une además, mediante el nervio petroso profundo, con el ganglio esfenopalatino; da ramas que, a través del ganglio ciliar, se distribuyen en el iris, y otras para los músculos del ojo, hipófisis y meninges.

    El nervio cardíaco superior
            Las ramas vasculares viscerales que van a constituir los plexos carotídeos común, carotídeo externo, tiroideo superior, submaxilar, faringe, laringe, etc.
    El ganglio cervical medio, situado a la altura de la V – VI vértebras cervicales, es el más pequeño e inconstante; da fibras a través de los ramos comunicantes grises al V y a veces también al IV y al VI nervios cervicales, ramas para las arterias tiroideas y da origen al nervio cardíaco medio.
    El ganglio cervical inferior, situado a la altura de la primera costilla, a veces se fusiona con el primer ganglio torácico, constituyendo el ganglio estrellado o cervicotorácico. Está unido, a través de los ramos comunicantes grises, con los últimos nervios cervicales y con el primer torácico; da ramas vasculares que forman los plexos subclavio, tiroideo inferior, mamario interno y vértebra; de él se origina el nervio cardíaco inferior.

    Simpático Torácico
            En la región torácica el tronco simpático desciende verticalmente sobre cada lado de la columna vertebral, por delante de las articulaciones costovertebrales; pasa delante, cruzando los vasos y nervios intercostales y está cubierto por la pleura parietal. El de la derecha recorre desde la IV hasta la X vértebras, por detrás de la vena ácigos, y el de la izquierda, en la parte más alta, corre por detrás del arco y la porción descendente de la aorta; atraviesa el diafragma por una fisura colocada entre el pilar anterior y el intermedio, alcanzando así la cavidad abdominal. Por lo general, los ganglios torácicos son doce, pero suelen, de hecho, ser once, ya que el primero está unido al último cervical, formando el ganglio estrellado. Tienen una disposición aproximadamente segmentaria y, en general, son de pequeño volumen. Cada ganglio torácico está unido con el respectivo nervio espinal torácico por medio de los ramos comunicantes blancos (a través de los cuales pasan las fibras preganglionares y las fibras aferentes viscerales) y por los ramos comunicantes grises (a través de los cuales pasan las fibras preganglionares y las fibras aferentes viscerales) y por los ramos comunicantes grises (a través de los cuales pasan las fibras postganglionares, que alcanzan así las raíces posteriores). De las ramas periféricas que parten de los ganglios, algunas se distribuyen a lo largo de las arterias intercostales; la mayor parte, por el contrario, tiene una distribución diferente, según que deriven de los ganglios superiores o de los inferiores. Las superiores provienen de los primeros cinco o seis ganglios torácicos, permaneciendo en la cavidad torácica, constituyendo los plexos pulmonares, aorticotorácico y esofágico. Los inferiores, formados todos ellos por fibras preganglionares, no paran en los ganglios vertebrales, constituyendo los nervios esplácnicos. El nervio esplácnico mayor se forma a la altura de la XI vértebra torácica, por la unión de las ramas que se desplazan del VI al IX – X ganglios torácicos; atraviesa el diafragma, en general junto al interior del nervio esplácnico menor, entre el pilar anterior y el intermedio, y tiene su curso en el abdomen, cubierto por el peritoneo, entre la aorta, en su lado interno, y la suprarrenal, en su lado externo. A la derecha, tiene por delante, y lateralmente, la vena cava inferior; llega al correspondiente ganglio celíaco a nivel de la arteria celíaca. Las ramas que provienen del 10 – 12º ganglios torácicos se unen en las proximidades del diafragma, constituyendo el nervio esplácnico menor (que se abre en dos ramas, el esplácnico mínimo), y que da ramas superiores al ganglio celíaco y ramas inferiores al plexo renal.

    Simpático Lumbar
            La parte lumbar del tronco simpático corre sobre la superficie anterolateral simpático corre sobre la superficie anterolateral de la columna lumbar, medialmente en los orígenes del músculo psoas mayor; a la derecha está la vena cava inferior, que lo recubre durante toda su extensión; a la izquierda está la aorta, que lo recubre parcialmente. Esta sección contiene, en general, cinco ganglios, a veces cuatro, unidos entre sí por cordones intermedios y con los nervios espinales mediante los ramos comunicantes. De ellos se originan fibras nerviosas que se ramifican a lo largo de las arterias lumbares y ramas directas que van al plexo celíaco y al plexo aorticoabdominal.
    El Plexo Celíaco o Solar es un plexo de gran importancia, dependiente principalmente de la parte torácica y lumbar del simpático y del vago. Es un plexo impar, situado en la parte profunda de la región epigástrica, por delante de la aorta abdominal y de los pilares del diafragma, y por encima del páncreas, bajo la bolsa del omento, alrededor del origen de la arteria celíaca y de la arteria mesentérica superior. En su parte superior, a través del orificio aórtico del diafragma, se continúa con el plexo aorticotorácico; en su parte inferior se extiende hasta las glándulas suprarrenales y hasta el origen de las arterias renales. Está formado por algunos ganglios y por un fino entrecruzado de fibras aferentes y eferentes. Las ramas aferentes están formadas a su vez por nervios esplácnicos, por fibras del simpático lumbar, por ramas celíacas del vago derecho y ramas musculares que provienen de los nervios frénicos. Las ramas eferentes se ramifican en diferentes direcciones y participan en la formación del plexo celíaco y de los plexos secundarios. Los ganglios principales del plexo celíaco, ganglios celíacos, son, por lo general, dos, del volumen de una habichuela, situados sobre cada lado de la aorta abdominal, sobre los pilares del diafragma, por encima del páncreas e internamente de las suprarrenales. Por su forma han sido denominados también ganglios semilunares. El de la derecha recibe en su extremo lateral al nervio esplácnico mayor y en su extremo interno las ramas celíacas del nervio vago; estos nervios se unen entre sí con el intermedio del ganglio, formando el asa memorable de Wrisberg. El de la izquierda, unido al de la derecha por ramas que se entrecruzan alrededor del origen de la arteria celíaca, recibe ramas del esplácnico mayor, del esplácnico menor y del frénico, sin por ello entrar en conexión en correspondencia con el vago. Junto a estos dos ganglios principales, unidos a ellos y entre ellos, se encuentran los dos ganglios aórtico renales, a nivel del origen de la arteria renal, y los dos ganglios mesentéricos superiores, en las proximidades del origen de la arteria mesentérica superior. Del plexo celíaco se originan los plexos secundarios, a veces provistos de pequeños ganglios, que siguen, por lo general, las arterias y que se pueden distinguir en plexos pares (frénico, suprarrenal, renal, espermático o útero-ovárico en la mujer) y plexos impares (esplénico o lineal, hepático, gástrico superior, mesentérico superior, aórtico abdominal, hipogástrico, pancreático e iliaco).
            El plexo aorticoabdominal representa la continuación inferior del plexo celíaco y se extiende por delante de la aorta hasta su bifurcación. Está constituido esencialmente por dos cordones, uno por cada lado, unidos por filamentos transversales. Da varias ramas, entre las cuales las más importantes son aquellas que forman el plexo mesentérico inferior.

    Simpático Pélvico
            La parte pélvica del simpático, que continúa la parte lumbar, corre sobre la cara anterior del sacro, internamente a los orificios sacros, por detrás y lateralmente al recto. A la altura de la I vértebra coccígea las dos cadenas se unen mediante una simple asa o con la interposición de un pequeño ganglio mediano, el ganglio coccígeo. Los ganglios pélvicos o sacros son generalmente cuatro; de ellos parten ramas médiales anteriores que siguen el curso de las arterias y entran principalmente en la formación de los dos plexos pélvicos, situados medialmente a la arteria hipogástrica, a los lados del recto y de la vejiga. El plexo pélvico es el más conspicuo de los plexos que da el simpático y tiene una gran analogía con el plexo celíaco, y con éste recibe fibras parasimpáticas, exactamente del parasimpático sacro. De los plexos pélvicos salen numerosos plexos secundarios: hemorroidal medio, vesical, deferencial, prostático, cavernoso del pene, útero-vaginal y cavernoso del clítoris.

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    Desarrollo del Sistema Nervioso Desarrollo del sistema nervioso (primera parte)

    24 comentarios Add your own

    • 1. andrea  |  octubre 16, 2007 a las 12:53 am

      muy interesante esta pagina !!!! me ayudo mucho me gutaria q me manden informacion ami correo .gracias

      Responder
    • 2. Jac  |  octubre 24, 2007 a las 6:14 pm

      simplemente me encanto!!!!!!!!

      Responder
    • 3. Jac  |  octubre 24, 2007 a las 6:15 pm

      me gustaria q me manden información a mi correo. besos. jacqui

      Responder
    • 4. Jac  |  octubre 24, 2007 a las 6:17 pm

      sobre todo el ultimo cuadrito q no lo puedo agrandar para leerlo mejor jajaj. besos graciassss.

      Responder
    • 5. Carol  |  noviembre 1, 2007 a las 4:05 am

      Hola la verdad no tengo mucho para decir…pero este trabajo que hicieron es “”EXCELENTE””…Gracias solo eso

      Responder
    • 6. andrea  |  noviembre 18, 2007 a las 8:55 pm

      la verdad este trabajo esta muy bueno no saben cuanto se los agradecemos era lo que necesitabamos………..
      muchas gracias…….

      Responder
    • 7. ANA MARIA TORRES PEREZ  |  marzo 22, 2008 a las 12:27 am

      GRACIAS .HA SIDO UN TRABAJO DE GRAN UTILIDAD PARA MI.

      Responder
    • 8. Glorimar  |  abril 10, 2008 a las 12:27 am

      Me encanto esta pagina. Esta muy explicita, los felicito.

      GOOD JOB!!!!

      Responder
    • 9. MONSE  |  abril 13, 2008 a las 4:03 pm

      ESTA PAGINA ES UNICA , LA VERDAD ES UN TRABAJO EXELENTE MIS FELICITACIONES Y GRATIFICACIÓN POR LA AYUDA.

      Responder
    • 10. Loreto  |  mayo 13, 2008 a las 1:11 am

      muchas gracias por esta información, en verdad está precisa y completa

      me ayudo mucho gracias🙂

      Responder
    • 11. freddy  |  mayo 13, 2008 a las 6:06 pm

      me encanto espero que mas jente que la nececiten se introduscan en esta pajina we.

      Responder
    • 12. guada  |  mayo 21, 2008 a las 5:50 pm

      🙂

      Responder
    • 13. marcya  |  junio 18, 2008 a las 8:59 am

      me encanto la informacion era justo lo que necesitaba. felicitaciones muy buena la paginaweb. ojalas me escriban

      Responder
    • 14. carolina  |  agosto 5, 2008 a las 10:33 pm

      si , estuvo buena la pagina web pero le falta que colquen una maqueta del sist.nervioso.
      olaa
      carolina_98@gmail.com jaja

      Responder
    • 15. carolina  |  agosto 5, 2008 a las 10:35 pm

      k guenaa
      pero coloken 1 maquetah
      oka
      carolina

      Responder
    • 16. antonella  |  septiembre 23, 2008 a las 10:43 pm

      la informacion esta buencima , estaria bueno que me manden informacion a mi correo .
      me ayudo muchisimo gracias

      Responder
    • 17. ..........Noelia............  |  septiembre 27, 2008 a las 1:05 am

      Está…. Muy wena la pag.. muy bn explicado…pero faltarían m{as imagenes cn eso bastañ.

      Responder
    • 18. LUCAS  |  enero 17, 2009 a las 10:27 pm

      Buen trabajO!! me encanto, solo queria felicitarles;)

      Responder
    • 19. israel  |  febrero 4, 2009 a las 7:30 pm

      este trabajo esta de 10

      Responder
    • 20. nadia  |  marzo 1, 2009 a las 5:40 pm

      me gustaria recibir informacion acerca del proceso de caminar, como el cerebro ordena este movimiento voluntario y demas. Agradeceria la ayuda…y con respecto a este trabajo, me gusto mucho!!! gracias

      Responder
    • 21. Leticia  |  mayo 11, 2009 a las 12:10 am

      Muy útil!!!!
      muchas gracias!!!

      Responder
    • 22. yurliz  |  septiembre 21, 2009 a las 8:35 pm

      fue muy buena esta pagina pero no sale loque busco

      Responder
    • 23. yurliz  |  septiembre 21, 2009 a las 8:36 pm

      es lo mejor

      Responder
    • 24. cindy marina  |  octubre 7, 2009 a las 6:43 pm

      osea me sirvio para mi tarea gracias aunque sea largisima…

      Responder

    Responder

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