El Vértigo

agosto 22, 2007 at 11:57 am Deja un comentario

chiari_ifr_3.gif

1.-Generalidades

Es fundamental conocer primero como nos mantenemos en equilibrio, para entender que es un vértigo o una falta del equilibrio y todos sus sinónimos como pueden ser: inestabilidad, mareo, o las diversas sensaciones de desequilibrio, más menos importantes.

Los seres humanos, somos bípedos y nos movemos de forma inconsciente y también constantemente; y además de forma automática, regulamos estos movimientos para mantener el necesario equilibrio; con ello es básico saber que los centros neurológicos del equilibrio no se hallan en la corteza cerebral, así pues, no somos conscientes del mantenimiento de nuestro equilibrio.

Los núcleos neurológicos del equilibrio están localizados en la región bulbo-protuberancial, no en la corteza cerebral. De todos modos vamos a explicar como nos mantenemos en equilibrio, de modo escueto y claro.
Son los ojos, la sensibilidad profunda, distribuida por todo el cuerpo, y los conductos semicirculares, localizados en el oído interno, los que informan a los centros del equilibrio, del estado de nuestro cuerpo, y de este modo, se pone en funcionamiento los diversos resortes del organismo, como son: el sistema muscular, las extremidades, la columna vertebral, etc.; a fin de contrarrestar los diversos movimientos para poder seguir con el deseado equilibrio.

Pero preguntémonos, ¿ qué sucede si falla uno o más de uno, de estos receptores?. Bien, puede ser que nada pase, como por ejemplo, si cerramos los ojos, (es la eliminación de este receptor), somos capaces de seguir manteniéndonos en equilibrio, pero de todos modos, si deseamos realizar movimientos complejos, o más complicados, posiblemente no podremos, es decir; si cerramos los ojos, podemos seguir con nuestro equilibrio si giramos a la izquierda o derecha, pero no podremos realizar ejercicios de gimnasia o movimientos más sofisticados.
Con los ojos cerrados, (eliminación de un receptor), jamás podremos realizar la danza por ejemplo, para ello es necesario la colaboración de los tres receptores antes expuestos y nombrados.

De esta forma, entendemos que si nos falla el oído interno, es factible tener desde una inestabilidad simple a grandes patologías vertiginosas, o quizá ningún trastorno si la lesión se halla exclusivamente en la zona auditiva y no en el laberinto posterior; vemos pues, que dependiendo de la localización de la lesión, y de su importancia, tendremos una clínica vertiginosa o no, y si la hay, esta, se sujetará a los diversos grados y formas de presentación clínica.

Repetimos que una sordera, no produce en la mayoría de las ocasiones un trastorno vertiginoso; pero debemos saber que si una lesión, además de afectar el laberinto anterior ( sistema auditivo ) también se propaga hacia el posterior (sistema vestibular responsable del equilibrio ), pasando por el vestíbulo y sáculo, si nos aparecerá una manifestación de falta de equilibrio.

Esto mismo sucede, con los fallos de la sensibilidad propioceptiva, que si aparecen, se transforman clínicamente en la aparición de los diversos trastornos vertiginosos marcados por componentes clínicos neurológicos.
Es importante destacar la función del cerebelo, cuya función es la de frenado o de regulador de respuestas, que nos dan los centros bulbo-protuberanciales, responsables del equilibrio.

Siguiendo con la explicación del esquema, vamos a observar que sucede cuando hay una patología laberíntica, concretamente una lesión ubicada en el laberinto posterior, como son las conocidas enfermedades laberínticas, desencadenando las crisis vertiginosas, acompañadas de manifestaciones neurovegetativas.

Fijándonos en el esquema, y habiendo leído su explicación, comprendemos que las respuestas son las siguientes: el sistema muscular, actúa realizando las contracciones musculares o sus movimientos para frenar una posible caída de nuestro cuerpo o buscar una postura de acorde a la situación creada que nos sea cómoda.
Esta situación se debe a que en la región bulbo-protuberancial, existen conexiones hacia la médula espinal, siendo vías motoras, las responsables de establecer las respuestas musculares a la situación requerida.

Otro aspecto a tener en cuenta, es la aparición de un nistagmus, que son simplemente movimientos oculares. Estos nistagmus, se producen porqué existen unas conexiones de los núcleos óculo-motores, con los núcleos bulbo-protuberanciales del equilibrio; o sea, que el nistagmus es una señal de que existen alteraciones neurológicas o lesiones de estos propios núcleos. Debemos señalar, que existen enfermedades neurológicas u oculares, o de los propios centros descritos, que pueden desencadenar nistagmus, sin existir alteración laberíntica ni clínica vertiginosa de ningún tipo, pero nada tienen que ver con lo que exponemos.

El tercer aspecto a tener presente, es la aparición de manifestaciones neuro-vegetativas, como son las náuseas, vómitos, sudoración fría principalmente, taquicardia, y palidez.
Estas manifestaciones denominadas neuro-vegetativas, se deben a las conexiones entre los núcleos vertiginosos localizados en región bulbo-protuberancial, y el sistema neuro-vegetativo.
Es en esta región bulbo-protuberancial, donde contactan e interseccionan las vías nerviosas responsables de las manifestaciones neuro-vegetativas ; núcleos óculo-motores; y vías medulares.

Un cuarto aspecto a destacar, es la conciencia que la persona tiene del trastorno vertiginoso o de la pérdida del equilibrio, es decir, los núcleos centrales del equilibrio que se localizan en la región bulbo-protuberancial, así pues, por este motivo, es una vía nerviosa inconsciente, pero la persona afecta de una enfermedad vertiginosa, si tiene una consciencia del problema, y ello es debido, a las conexiones existentes entre esta región bulbo-protuberancial, y la corteza cerebral.

Para tener una verdadera consciencia del trastorno del equilibrio debe llegar información a la corteza cerebral, de lo contrario, no tendríamos esta sensación desagradable de la falta del equilibrio.

2.-Actitud frente al vértigo

Tenemos que ver dos aspectos. Uno es la actitud de la persona que lo padece y el otro aspecto es la actitud del médico que debe tratar al paciente afecto, así pues dividimos este capítulo en dos apartados:

Actitud de la persona que lo padece:
Aconsejamos que acuda como es lógico al médico y normalmente se visita en primer lugar al médico de familia, al médico de cabecera o frecuentemente al servicio de urgencias.
En caso de no ir al médico, desaconsejamos la toma de medicamentos sin receta, es decir la automedicación.

Desaconsejamos también que el paciente adopte posturas que provoquen el aumento de su vértigo, así como ciertas situaciones o actividades que también lo puedan favorecer.

En general se aconseja que se halle acostado, en una habitación oscura o con luz tenue, con la cabeza quieta y con los ojos cerrados o abiertos (fijación de mirada), según cada caso en particular.
Es muy importante recordar las características del vértigo, ya que serán extremadamente útiles para explicarlo al médico y poder este, confeccionar una correcta historia clínica y posiblemente dará lugar a la eliminación de multitud de pruebas médicas innecesarias.
En caso de no ir al médico durante la crisis, una vez restablecido el paciente, si creemos conveniente una visita .
Actitud del medico que recibe a un paciente afectado de vértigo:
No pretendemos dar una lección médica al respecto, pero en todas las charlas, conferencias, seminarios, y congresos que tratan este problema del vértigo, siempre se apunta como eje fundamental la realización de una correcta historia clínica.

Historia clínica
A: ¿ Qué sensación de movimiento ha presentado la persona?
A1.- es la persona que se mueve, no las cosas
A2.- son las paredes u objetos los que se mueven, no las personas.

B: Tiempo de duración:Podemos afirmar que le vértigo de causas otológicas, las crisis no suelen durar más de 20 minutos, se entiende las crisis intensas ,(aun qué persista una cierta inestabilidad posteriormente); pero también nos podemos encontrar con vértigos fluctuantes, persistentes o contínuos.

C: Durante las crisis del vértigo:
C1.- si se han presentado manifestaciones neurovegetativas
C2.- no se han presentado manifestaciones neurovegetativas.
Principales manifestaciones neurovegetativas: son la existencia de una sudoración fría, cierta palidez, la existencia de taquicardia, y la presencia de nauseas o vómitos.

D: Signos y síntomas otológicos que han acompañado al vértigo: Los principales a observar son la existencia de una hipoacusia o sordera, y los acúfenos o ruidos dentro del oído. Estos síntomas pueden presentarse antes de la crisis del vértigo, o durante la crisis o persistir después de ella.

E: Signos y síntomas no otológicos que han acompañado al vértigo: Entre los más principales son el dolor de cabeza, la caída al suelo, y la pérdida de conocimiento.

F: Intentar averiguar que factores han provocado el vértigo:

No siempre el paciente los recuerda, tampoco sabe que causas le han conducido a la crisis vertiginosa, en muchas ocasiones esta sobreviene repentinamente, pero si es importante saber, si ha sido por un cambio postural, o un movimiento brusco.

3.- Clasificación general del vértigo

A grandes rasgos, clasificamos el vértigo en dos grandes grupos, atendiendo el origen de la lesión que lo produce.

Así pues tenemos : SINDROMES PERIFÉRICOS y los SINDROMES CENTRALES.

SINDROMES PERIFÉRICOS: Son los vértigos cuya causa se localiza en el oído, en general tienen unas características más o menos comunes, pero debemos conocerlas. Son pues vértigos propios otoneurológicos.
SINDROMES CENTRALES: Son los vértigos cuya causa se localiza en zonas de la región del bulbo o de la protuberancia o también en diversas zonas cerebrales. También estos vértigos tienen unas características comunes y son vértigos propiamente neurológicos.

PRINCIPALES VÉRTIGOS PERIFÉRICOS:

1.- SINDROME ENDOLABERÍNTICO TOTAL DESTRUCTIVO:
Significa que la persona que lo padece, acusa un problema de pérdida auditiva, también presenta acúfenos o ruidos en el oído y lógicamente las crisis vertiginosas.
Las causas de estos síndromes endolaberínticos totales destructivos, pueden ser varios, como un origen traumático, un origen vascular, o de origen infeccioso.

2.- SÍNDROME ENDOLABERÍNTICO TOTAL IRRITATIVO:
Significa que la persona que lo padece, acusa un problema de pérdida de audición más o menos importante o fluctuante, puede presentar también acúfenos, y lógicamente las crisis vertiginosas.
Las causas de estos síndromes endolaberínticos totales irritativos pueden ser también varios como, causas de origen cervical (artrosis de columna cervical importantes), traumatismos o trastornos vasculares.
Dentro de este apartado incluimos el SINDROME DE MENIERÈ.

3.- SÍNDROME ENDOLABERÍNTICO DISOCIADO DE PREDOMINIO COCLEAR:
Significa que la persona que lo padece acusa principalmente una sordera, siendo el trastorno vertiginoso menos importante o casi inexistente.
La causa de este síndrome endolaberíntico disociado de predominio coclear, puede ser las sorderas de origen ototóxico, problemas o enfermedades víricas o vasculares, también se incluye la presbiacusia, que es la pérdida fisiológica que aparece a partir de los 65 años o tercera edad.

4.- SÍNDROME ENDOLABERÍNTICO DISOCIADO DE PREDOMINIO VESTIBULAR:
Significa que la persona que lo padece acusa principalmente un trastorno vertiginoso y la sordera es menos importante.
La causa de estos síndromes disociados de predominio vestibular puede ser por varios motivos, pero muy frecuentemente nos encontramos con los trastornos de la columna cervical y de los problemas de origen vascular.

5.- SÍNDROME RETROLABERÍNTICO DE FORMA NUCLEAR:
Existen diversas patologías que se incluyen dentro de este síndrome, pero la más frecuente es la NEURONITIS VESTIBULAR.
La neuronitis vestibular no produce sordera, y la causa suele ser de origen vírico, y el vértigo presenta unas características de tipo postural.

6.- SÍNDROME RETROLABERÍNTICO DE OTRAS FORMAS:
Existen diversas enfermedades que no procedemos a explicarlas ni a desarrollarlas pero que se incluyen dentro de estos síndromes, y si la citamos debemos nombrar a: algunos tipos de meningitis, ciertos tumores, alteraciones del nervio (VIII par) debido a enfermedades específicas.

4.- Principales medidas a tomar: Tratamiento

A: Durante las crisis:
Reposo absoluto y oscuridad y puede administrarse algún sedante, en ocasiones pueden también administrarse algunos antihistamínicos; y solo en casos excepcionales los neurolépticos.

B: Durante los periodos entre las crisis o como tratamiento sostenido, para evitar la crisis:
Debe ir dirigido el tratamiento a que el paciente no aumente su hipoacusia y existen diversos tipos de tratamiento, entre ellos citaremos los corticoides, los diuréticos, los vasodilatadores, los antihistamínicos y los diversos calcioantagonistas. Junto a estos tratamientos deben asociarse unas conductas higiénicas i dietéticas.

C: Existencia de tratamiento quirúrgico:
Existen ciertas técnicas quirúrgicas como son la neurectomía vestibular, la laberintectomía química y la quirúrgica. Dependerá del especialista la técnica a seguir y debe valorarse las carcaterísticas de cada paciente.


5.- Rehabilitación

Toda persona afecta de unos trastornos vertiginosos esta sujeta a unas conductas rehabilitadoras para mejorar su estado. Existen diversos protocolos y líneas a seguir.
Apuntamos un protocolo rehabilitador o denominado también de reeducación:

A: Reeducación de los reflejos posturales:
Mantenerse en pie
Caminar en línea recta
Girar alrededor de una barra sea con ojos abiertos y cabeza ergida; con ojos cerrados y cabeza ergida; con ojos abiertos y oscilación de la cabeza; y con ojos cerrados y oscilación de la cabeza.
B: Reeducación de los reflejos oculomotores:
Estabilizar la mirada cuando se lee un texto con la cabeza inmóvil y volver la cabeza hacia la derecha y hacia la izquierda, otra vez hacia la derecha e izquierda y así repetitivamente. fuente:http://www.sinfomed.org.ar/Mains/publicaciones/verti3.htm

Entry filed under: Casos Clínicos, Documentos de importancia, Neurobiología, Tratamientos. Tags: .

Cirugia del ángulo pontocerebeloso – Fístulas de líquido cefalorraquídeo Vías para el arribo al ángulo pontocerebeloso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


La Fundación Anna Vázquez es una entidad sin fines de lucro aprobada legalmente según Personería Jurídica Nº 361/07 CUIT30-71028256-7 Tiene como misión atender las necesidades del niño enfermo de cáncer cerebral y su familia a lo largo de las distintas etapas de la enfermedad. IMPORTANTE: Este es un SITIO DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA, por lo cual contiene imágenes médicas que pueden alterar su sensibilidad
Los artículos puestos a consideración aquí son de carácter netamente informativo y de ninguna manera deben tomarse como consejo profesional, visite a su médico para obtener diagnóstico y tratamiento. Las expresiones aquí vertidas en los comentarios o en los artículos recopilados, son exclusiva responsabilidad de sus autores y no concuerdan necesariamente con las opiniones de quienes formamos la Fundación.

Estadísticas del Web Site de la Fundación Anna Vázquez

  • 11,917,216 personas ya nos visitaron...
agosto 2007
L M X J V S D
« Jul   Sep »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Archivos de la Fundación Anna Vázquez


A %d blogueros les gusta esto: