Problemas de la glándula tiroidea después el cáncer infantil

mayo 4, 2009 at 2:45 pm 3 comentarios

tiroides1

Algunos tratamientos realizados para combatir un cáncer infantil pueden afectar la glándula tiroidea. Estos efectos pueden tratarse fácilmente, pero es necesario realizar un control médico periódico para detectarlos en forma temprana e iniciar un tratamiento.

¿Qué es la glándula tiroidea?

La glándula tiroidea está ubicada en la parte inferior del cuello frente a la tráquea. Esta glándula fabrica dos hormonas, la tiroxina (T4) y la triidotironina (T3), que cumplen importantes funciones en el desarrollo mental y en el crecimiento, y ayudan a regular el metabolismo del cuerpo. La glándula tiroidea es controlada por la hipófisis, una glándula ubicada en el cerebro y productora de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). La TSH es liberada por la hipófisis en respuesta a los niveles de T4 y T3 de la sangre.  Si estos niveles son bajos, la hipófisis fabrica más TSH para señalar a la glándula tiroidea que debe aumentar la producción de estas hormonas. Si los niveles de T4 y T3 son altos, la hipófisis fabrica menos TSH para señalarle a la tiroides que debe disminuir la producción de hormonas.

Posibles efectos tardíos

La radioterapia en el área del cuello y el cerebro puede afectar a la glándula tiroidea. Puede suceder que durante años no se advierta esta lesión. Entre los trastornos que puede sufrir la glándula tiroidea podemos mencionar: hipotiroidismo (disminución patológica de la función tiroidea), hipertiroidismo (exceso de la función tiroidea), aparición de tumores  en la glándula tiroidea, que pueden ser benignos (nódulos) o malignos (cáncer).

Hipotiroidismo: Es la disminución patológica de las funciones de la glándula tiroidea. Es el problema más frecuente relacionado con la tiroides de los niños que recibieron tratamiento contra el cáncer.  Cuando la glándula tiroidea no funciona adecuadamente, los niveles hormonales son bajos y el metabolismo del organismo se hace más lento.

Existen tres tipos de hipotiroidismo en los niños que sobrevivieron al cáncer:

  • Hipotiroidismo primario: causado por la lesión directa de la glándula tiroidea. El análisis de sangre arroja un elevado nivel de TSH porque la hipófisis responde a los bajos niveles de T3 y T4.
  • Hipotiroidismo central: causado por la lesión en la hipófisis en el cerebro. El análisis de sangre arroja insuficientes niveles de TSH, T4 y T3 porque la hipófisis no produce el suficiente nivel de TSH para señalarle a la glándula tiroidea  que debe mantener niveles adecuados de T3 y T4 en la sangre.
  • Hipotiroidismo compensado: ocurre cuando la hipófisis intenta compensar a la glándula tiroidea para mantener los niveles hormonales normales de la sangre. Suele suceder en forma temporaria luego de la radioterapia, o puede ser un síntoma de que la tiroides está comenzando a fallar. En los pacientes con hipotiroidismo compensado, el análisis de sangre arroja un elevado TSH y niveles normales de T4 y T3. Algunos pacientes reciben tratamiento con hormona tiroidea para disminuir la sobrecarga de la glándula tiroidea.

Signos y síntomas del hipotiroidismo:

  • Cansancio y apatía;
  • Ronquera;
  • Dificultad para concentrarse;
  • Tristeza, depresión;
  • Cambios en el estado de ánimo;
  • Constipación;
  • Debilidad;
  • Sensación constante de frío;
  • Hinchazón alrededor de los ojos;
  • Retraso en el crecimiento;
  • Demora en el inicio de la pubertad;
  • Hinchazón del rostro y las manos;
  • Aumento de peso;
  • Sequedad en la piel;
  • Cabello erizado;
  • Dolor muscular y articular;
  • Disminución de la frecuencia cardiaca;
  • Presión arterial baja;
  • Colesterol elevado;
  • Poca tolerancia a la actividad física.

Hipertiroidismo:

Es el exceso de actividad de la glándula tiroidea. Los niveles hormonales son elevados y el metabolismo se acelera.

Signos y síntomas del hipertiroidismo:

  • Nerviosismo;
  • Ansiedad;
  • Dificultad para concentrarse;
  • Cansancio;
  • Debilidad muscular;
  • Temblores;
  • Latidos del corazón irregulares o acelerados;
  • Aumento en la sudoración;
  • Diarrea;
  • Pérdida de peso;
  • Períodos menstruales irregulares;
  • Ojos saltones o protuberantes;
  • Dolor e inflamación en el cuello;
  • Poca tolerancia a la actividad física.

Nódulos en la glándula tiroidea y cáncer

Los nódulos en la glándula tiroidea o el cáncer son tumores que pueden aparecer varios años después de haber finalizado el tratamiento de radioterapia en la glándula tiroidea. Tanto los nódulos como los tumores cancerosos aparecen como bultos pequeños e indoloros en la zona del cuello. La mayoría de los tumores de cuello no presentan síntomas.

¿Qué personas tienen mayor riesgo de sufrir problemas en la glándula tiroidea?

Los pacientes que recibieron radioterapia que pudo haber afectado la glándula tiroidea en forma directa poseen más riesgo  de sufrir hipotiroidismo primario, hipotiroidismo compensado, hipertiroidismo, nódulos o cáncer en la glándula tiroidea. Los campos enumerados a continuación pueden afectar la glándula tiroidea en forma directa:

  • Cuello (cervical o manto)
  • Cabeza; Cerebro (craneal);
  • Cabeza; Cerebro; Columna vertebral (Craneoespinal);
  • Columna vertebral;
  • Nariz; Boca; Garganta (nasofaringe, orofaringe);
  • Tórax (mediastino, pulmones);
  • Irradiación Corporal total (Total Body Irradiation).

Los pacientes que recibieron radioterapia en la zona de la hipófisis pueden sufrir hipotiroidismo central. Los campos enumerados a continuación pueden afectar la hipófisis en forma directa:

  • Cabeza; Cerebro (craneal);
  • Cabeza; Cerebro; Columna vertebral (Craneoespinal);
  • Ojo; Órbita;
  • Oído; Región infratemporal (área media del rostro detrás del hueso cigomático);
  • Nariz; Boca; Garganta (nasofaringe, orofaringe);
  • Irradiación Corporal total (Total Body Irradiation).

Otros factores asociados a un mayor riesgo de sufrir problemas en la tiroides luego de un cáncer pediátrico incluyen:

  • Sexo femenino;
  • Tratamiento con radioterapia en dosis altas;
  • Tratamiento cuando el paciente es muy jóven.

Los trastornos de la glándula tiroidea pueden aparecer inmediatamente después del tratamiento. No obstante, en la mayoría de los casos, surgen varios años después. Estos problemas pueden solucionarse si son tratados en forma temprana.

¿Qué tipo de control se recomienda para aquellos pacientes en riesgo?

Como los problemas de tiroides suelen aparecer varios años después de haber finalizado el tratamiento, se recomienda realizar un control en forma anual luego de haber finalizado el mismo. En este control se deberá evaluar el crecimiento del niño, palpar su glándula tiroidea y un análisis de sangre para medir los niveles de TSH y T4. Durante las etapas de mayor crecimiento, el médico puede solicitar controles más frecuentes.

Las mujeres que deseen concebir un hijo deben controlar los niveles hormonales de la glándula tiroidea antes de quedar embarazadas. Las madres con trastorno de tiroides tienen mayor riesgo de que sus hijos sufran problemas de desarrollo. Durante el embarazo, también deben controlarse los niveles hormonales de la glándula tiroidea.

¿Cuál es el tratamiento para los trastornos de tiroides?

Luego de identificar un problema de tiroides, el paciente debe ser derivado a un endocrinólogo (especialista en cuestiones hormonales) para realizar un tratamiento.  Si se detecta un bulto o tumor, entonces será necesaria la evaluación de un cirujano. Todos los tipos de hipotiroidismo se tratan con píldoras que deben tomarse a diario, y con frecuencia el tratamiento es de por vida. En algunos casos de hipotiroidismo compensado, el tratamiento se puede interrumpir cuando se observa que la glándula tiroidea comienza a producir hormonas en forma normal.

El hipertiroidismo puede tratarse de varias formas diferentes. En algunos casos se receta una medicación en forma temporaria para prevenir la producción de hormonas. La destrucción tiroidea (thyroid ablation) es la eliminación de las células productoras de hormonas en la glándula mediante la administración por vía oral de un líquido de yodo radioactivo llamado I-131. También se puede extirpar la glándula tiroidea a través de cirugía. El especialista determinará cuál es el tratamiento indicado para cada paciente. En algunos casos, el tratamiento del hipertiroidismo puede causar un hipotiroidismo, que deberá tratarse mediante la administración de una píldora diaria.

Nódulos en la glándula tiroidea

Estos nódulos, cuando son palpados en el examen clínico, deben ser sometidos a estudios adicionales. Generalmente se solicita al paciente realizar una ecografía (estudio realizado a través de ondas de ultrasonido) así como una biopsia (extracción de tejido para analizar la posible presencia de células cancerosas).  Cuando se observa un crecimiento de los nódulos, estos deberán extirparse para prevenir un posible cáncer.

Cáncer de la glándula tiroidea

El tratamiento de este tipo de cáncer requiere cirugía para extraer al máximo el tumor, así como el tejido que lo rodea. Luego de la cirugía, es necesario continuar el tratamiento con yodo radioactivo (I-131) para destruir cualquier tejido que pudiera haber quedado. Luego de este tratamiento, el paciente deberá tomar la píldora diariamente.

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Riesgo de sufrir un segundo tipo de cáncer Pubertad precoz

3 comentarios Add your own

  • 1. ingrid orellana  |  octubre 19, 2009 a las 4:10 am

    tengo cancer de tiroides me operaron la extriparon completa tengo miedo a que vuelva cuanto mas vivire

    Responder
  • 2. rocio  |  diciembre 27, 2009 a las 1:24 pm

    mi bbe nacio sin la glandula de tiroides q riesgos tiene su vida y q cuidados debe tener

    Responder
  • 3. DIANA ISABEL HURTADO  |  enero 17, 2010 a las 12:54 pm

    Me diagnosticaron hipertiroidismo y después de varios años de tratamiento, el médico indicó que era necesaria la cirugía y me retiró una de las glandulas. Quiero saber ¿Qué consecuencias positivas y negativas, traerá para mi esa cirugía?. Por ahora estoy en recuperación.
    ¿Qué me recomiendan?

    Responder

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